Vota más fuerte, ¿es en serio?

Si para una tarea tan simple, como la de crear una imagen y un texto, se conducen sin creatividad, ¿qué podemos esperar de ellos, al intentar resolver las realidades de nuestra ciudad?

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Viendo los panorámicos que inundan las ciudades de México en tiempos electorales, uno no sabe si reír o llorar. Hoy quiero llorar, porque creía que ya habíamos pasado esa parte horrenda del proceso electoral, en la que los dirigentes de cada partido político, se rodean de los despachos consultores más mediocres que pueden existir en la faz de la tierra. Casi sin temor a equivocarme, puedo asegurar que en México, si me permiten el término, la creatividad política no existe. O más bien pareciera ser, que en México, un político es un ser humano que carece de la facultad más sublime del alma: la creatividad. 

Un ser sin creatividad es aquel que, irremediablemente, llevará al desbarrancadero a sus seguidores. ¿Por qué? Porque para salir airoso en el día a día, se necesita ser creativo. La naturaleza es el ejemplo más portentoso que tenemos a la vista. La Ley de la Naturaleza es la siguiente: el que no es creativo aquí, se muere. Anhelo el día en que esta ley se cumpla en las campañas electorales mexicanas. Y podamos disfrutar de una verdadera verbena electoral. De una fiesta. De un deleite visual y auditivo. Donde pudiera quedar de manifiesto, no solo la inteligencia o capacidad técnica de los contrincantes hacia algún puesto público, sino también su compasión, su amor, su cuidado hacia la naturaleza, su paz, y por qué no decirlo, su sabiduría. ¿Existirá algún sabio mexicano que se interese en la política? No lo sé. Quizá sea de sabios no meterse a la política. Esto explicaría muchas cosas. 

Explicaría por ejemplo todas esas frases que inundan nuestra bella ciudad con horrendos panorámicos vacíos de todo significado. Donde lo importante es la foto, la selfie del candidato. Donde lo importante es que el candidato se vea bien rasurado. Sonriente. Con las mangas arremangadas para dar la impresión de que está listo para trabajar, aunque en su vida quizá nunca haya lavado los trastes de su casa. Por supuesto rodeado de actores disfrazados de “gente común y corriente”, como tú o como yo. Esa gente que siempre está atrás de la foto, porque, curiosamente, en primer plano siempre está el candidato. Su egoísmo casi infinito, lo muestra audaz, y hasta inteligente y con aires de que todo lo puede. 

Pero todo el teatro se viene abajo cuando uno lee la frase que el asesor mediocre, se empeñó en colocar con mayúsculas, usando los colores del partido y que, con un poquito de agudeza derriban toda esa faramalla visual que, de no ser observador, te tragas como pez en el agua. 

Dicen que “es de sabios guardar silencio”. A los políticos en campaña debemos enseñarles que “no es de sabios escribir frases huecas sobre imágenes huecas”. Los seres creativos necesitamos de contrastes para poder percibir el espacio que nos rodea. Sus panorámicos para nosotros, son como agujeros de gusano que irrumpen en nuestra realidad multidimensional. Pero, ¿qué digo? ¿Cómo se me ocurre que un ser, quizá bidimensional, comprenda una realidad multidimensional y casi infinita? Imposible. Dicen que no debe uno pedirle peras al olmo. Pero el caso que nos ocupa es más complicado. Debemos tener compasión de estos políticos. Son humanos como tú o como yo. Tienen hijos. Esposa. Familia. De modo que la única solución somos nosotros.

Debemos darnos cuenta que quienes quieren detentar un puesto público en nuestro querido Monterrey, ni siquiera pueden crear un un panorámico digno de la ciudadanía que dicen representar. Si para una tarea tan simple, como la de crear una imagen y un texto, se conducen sin creatividad, ¿qué podemos esperar de ellos, al intentar resolver las realidades de nuestra ciudad?

Ojo, consejo honesto. Si vas a votar el 23 de diciembre, sólo asegúrate de no “votar fuerte” no sea que rompas la boleta electoral y anulen tu voto.  O en todo caso, que alguien me explique, honestamente, el significado de esa frase que supuestamente, pretende arrasar con el voto del electorado en el Municipio de Monterrey. No sé, quizá los mandaron al gym. Quizá les dieron esteroides para desarrollar más masa muscular. ¡Qué sé yo, a lo mejor ese día, vemos llegar a la casilla, a puro musculoso ¡tipo Acuamán!

Gustavo Luna

Mi nombre es Gustavo Luna, Estudié Ingeniería  Electrónica con Especialidad en Computación, en la UAM-I en la Ciudad de México. Tengo dos niños,  de 10 y 8 años, y me dedico completamente a ellos. Actualmente trabajo en un proyecto en mi comunidad de Educación en  Igualdad de Género, Integración Social y Cultura, llamado “Casa Wikibuda” dirigido a niños y niñas desde los 4 años en adelante.

1 comentario en “Vota más fuerte, ¿es en serio?

  1. Dolorosamente cierto, y aún mas desesperanzador es reconocer que hemos y seguiremos aceptándolo como acompañante inseparable de nuestro proceso electoral.

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