Vivir atenta contra la vida misma

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Entonces, ¿qué sentido tiene esta modificación a la constitución?, ninguno, no disminuirá el número de abortos y sí traerá un mayor número de muertes en mujeres que recurrirán al aborto clandestino.

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Son las 4:07 de la mañana, típico cuando hay algo en mi cabeza que no me deja en paz hasta que lo escribo, ¿qué me tiene intranquilo?, aparece la respuesta en la luz del alumbrado que se cuela por la persiana: la modificación de la Constitución de Nuevo León que ahora protegerá la vida desde la concepción hasta la muerte, ley que unos bautizan pro-vida o anti-aborto y que otros la describen como una violación al derecho que tienen las mujeres a decidir sobre su cuerpo y vida.

Mi insomnio busca justificarse pensando los argumentos de uno y otro grupo, a las 4:12 me doy cuenta que lo que realmente me intranquiliza no es la discusión referentes al aborto legal o no. Mi intranquilidad es por qué un grupo, que quiere apropiarse del “derecho a la vida”, se enfoca exclusivamente en un tema en particular: el aborto. A las 4:19 empieza a tener sentido mi falta de sueño.

 4:22, Se me ocurre una nueva modificación a la ley: esta ley prohíbe cualquier acto que amenace a la vida desde la concepción. (Quitaría “hasta la muerte”, porque la muerte en sí amenaza a la vida y se vuelve una aseveración contradictoria).

4:33, caigo en cuenta que realmente no es el aborto lo que se pretende prohibir, ninguna ley podrá detener a una mujer que decida abortar. Es como la lucha por la libertad de los esclavos en los Estados Unidos: siempre fueron libres, la única diferencia es que alguien decidió escribir una la ley de que no lo eran, por un tema de control, de poder,  peros sus derechos siempre estuvieron vigentes, no los ganaron, su lucha fue por recuperar legalmente lo que por derecho siempre ha sido suyo. Igual pasa con esta ley, no puede quitarle a la mujer la libertad de decidir sobre su cuerpo, siempre ha sido de ellas.

 4:57, por atentar contra la vida, serán motivos de sanciones los siguientes actos: 

– Vivir demasiados años, ya que aumenta la probabilidad de muerte. Está científicamente comprobado que quien vive demasiado tiene más posibilidades de morir, por lo tanto cualquier persona que viva arriba de 70 años deberá ser sancionada.

Entonces, ¿qué sentido tiene esta modificación a la constitución?, ninguno, no disminuirá el número de abortos y sí traerá un mayor número de muertes en mujeres que recurrirán al aborto clandestino. Dejándolo claro, no habrá ningún beneficio social ni particular en favor de la vida, tema en el que quieren centrar la discusión “los ganadores”.

 5:18, Y de una vez, cualquier ser que nazca debe ser condenado ya que su intención final será morir atentando a la vida misma. Podría seguir con el uso de medicamentos, la música banda (está comprobado científicamente que cada canción que escuchas te resta 3 años de vida) y hasta el amor mismo, mal correspondido, mata lentamente…

Obviamente esta ley no busca proteger la vida, es más una lucha de poder social y político que una discusión sana y abierta en temas morales, científicos y de derechos humanos sobre los conflictos que presenta el aborto. Por eso su discusión es árida, porque de lo que estamos hablando no es del aborto, de lo que estamos hablando es de empoderar a las mujeres que luchan por sus derechos vs. un grupo que no le gusta la idea, que no quieren mujeres líderes, pensantes y empoderadas. Un grupo analiza, discute y exige se reconozca su libertad, el otro repite y niega, amenaza y pretende sancionar el ser mujer.

 La dinámica social, que es muy compleja, siempre ha rebasado a las instituciones, más aún a las que pretenden controlarla en forma violenta. Los invito a que veamos más allá de la ley, no nos engañemos; esta promulgación no afecta los derechos de las mujeres, las mujeres con ley o no seguirán decidiendo sobre su cuerpo y destino, los derechos humanos son intrínsecos, la legalización es solo un proceso rezagado de lucha de intereses… ¿de quién?, no lo sé, por lo pronto me pregunto a las 5:35 de la mañana si Dios nos sacó del paraíso por una simple manzana y si Eva, realmente, fue la culpable… quizá ahí está la respuesta.

Javier Potes

Chilango de nacimiento, regiomontano por convicción, colombiano de sangre y cuentero por vocación. Amante de la disrupcion y los imposibles, creyente del poder de la participación y de la responsabilidad social. Dedicado a mi familia y a mejorar el sistema de salud en México.