,

Vacuna millennial en tiempos del Covid-19

Por |

La calma que se respira en este mundo virtual es anhelada por todas nosotras, alejadas de las calles y los espacios de convivencia de nuestras rutinas pre-pandemia.

Compartir esta nota:
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

Se dice que la normalidad es eso que ocurre allá afuera, pero en tiempos del Covid – 19 esa frase ya no es tan certera, la normalidad pasa a ser sinónimo de lo privado, de lo que sucede en nuestras casas. La conectividad digital y el avance tecnológico han jugado un rol determinante en nuestra forma de entretenernos. Nuevos pasatiempos rescatan a las personas en estos tiempos de desesperanza. Así llegó Animal Crossing: New Horizons (ACNH), el nuevo videojuego para Nintendo Switch.

Sin más, para mi, ACNH es una vacuna de nuestra generación para la crisis de salud mental que ha sido reportada por organizaciones públicas como la OMS y la Secretaría de Salud de México, causada por la incertidumbre a la que nos orilló el coronavirus. En el juego se simula la vida en una isla, donde tú puedes recrear las condiciones bajo las que quieras habitar. Empiezas con una tienda de campaña simple y mientras vas avanzando consigues hacer una comunidad de vecinos hipsters, gruñones o sport bros (en forma de lindos animales); vas aumentando el tamaño de la casa (todo mediante créditos manejados por un mapache terrateniente). Puedes sembrar árboles, pescar, atrapar insectos, crear un museo, comprar ropa, y una vez que desbloqueas la habilidad de modificar el terreno de tu isla con cascadas y acantilados, el cielo se convierte en el límite. Todo esto, diseñado impecablemente con una estética muy tierna.

Las cifras de este juego, reportadas por la compañía Nintendo , sobrepasan las 5 millones de copias vendidas en el mes de marzo. Esto hace que ACNH sea el videojuego más vendido en un mes en toda la historia de cualquier consola, Xbox y PlayStation incluidos. El éxito comercial se debe a dos factores principales, el primero es la base de fans incondicionales que existe de esta franquicia. Pero en mayor medida, se debe al contexto actual de confinamiento y ciertas mecánicas que hacen de Animal Crossing un salvavidas emocional.

Para jugar ACNH,  tu experiencia previa con videojuegos no puede importar menos, mi novia jamás se había acercado a un videojuego y es adicta a él. Participar en él se convierte en una forma agradable de entretenerte a través de una recreación bastante acertada de una vida en comunidad con una implícita sensación de amistad pueblerina. La calma que se respira en este mundo virtual es anhelada por todas nosotras, alejadas de las calles y los espacios de convivencia de nuestras rutinas pre-pandemia. 

Esto me recuerda que las personas somos de naturaleza gregaria, y una característica muy importante del juego es  visitar también islas de otros jugadores. Amigxs de la vida real para sentir la cercanía en estos tiempos de reclusión intercambiando algún objeto o nada más recorriendo juntas la cambiante geografía de cada isla. En internet se han viralizado los videos de personas recreando fiestas de cumpleaños en islas o incluso ceremonias de graduación con discurso, diplomas, togas y toda la cosa, a falta de éstas mismas en el plano terrenal. Hace poco, la congresista estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez se dedicó a visitar islas de algunas personas de su electorado. 

En las islas no existe la adrenalina típica de un videojuego de disparos o de aventura, sino que se sustituye por bosquejos de una vida más natural, de tiempos que se antojan lejanos. Los ríos, cascadas, tiendas y árboles nos recuerdan las sensaciones de estar ahí afuera.

Todas estas mecánicas que se integran en un solo videojuego, resultan un aliciente más efectivo que muchas medicinas para tratar la otra epidemia que ronda nuestras cabezas, la depresión y ansiedad provocadas o magnificadas por el confinamiento. No hay una carrera contrarreloj para lograr un objetivo, todas las islas son hermosas y el dinero virtual (la moneda oficial del juego son las bayas) pasa a segundo plano en la interacción con el mundo isleño. 

En mi caso, AC me ha servido para poder respirar más tranquilo cuando tengo ataques de ansiedad, y aunque estoy medicado, una noche estrellada al lado de mis vecinos en mi pequeña isla me puede relajar tanto como una sesión con mi terapeuta.

Juan Macías

Cáncer con ascendente sagitario, chiapaneco pegándole a los 30, a veces escribo palabras que creo que tienen sentido cuando se leen juntas. Relación tóxica de odio y amor con Monterrey. Ocupado en mejorar mi entorno, luchando por un futuro donde el bien común sea la norma. Feliz habitante de la Wikipolítica.