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Un gobierno inmobiliario

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Esto toma sentido si vemos en retrospectiva el trabajo del Bronco.

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Primero dijeron que cerraban el Parque Fundidora para protección de las personas, debido a la pandemia. Después dijeron que lo cerraban por falta de presupuesto. Luego regresaron a decir que era para proteger la salud de los usuarios. Finalmente, terminaron pidiendo donaciones a la sociedad para el funcionamiento de éste. Al mismo tiempo, varios medios locales dieran a conocer los sueldos de los directivos del parque, los cuales son muy altos. Es una mentada de madre. Una sinvergüenzada.

Con la presencia de los festivales musicales en este espacio, hubo una derrama económica grande. En una nota que aparece en Reporte Índigo a finales del 2018, mencionan que, de toda la ganancia de estos eventos, el parque sólo se queda con el 10 por ciento. Si en realidad funciona así, es claro que hay un mal manejo por parte de quien lo administra. ¿Por qué aceptan solo ese 10 por ciento? Eso me lleva a pensar que pudieran existir arreglos con los altos directivos, no con el parque como tal.

Todo lo generado por los festivales, pagos de estacionamientos y rentas dentro del parque, no pudieron soportar 4 meses de confinamiento. ¿Dónde están los fondos? De nuevo hablamos de una administración ineficiente. Pero resulta que a este gobierno le gusta recompensar la ineficiencia porque al organismo que administra Fundidora también le cedió la administración de La Pastora, La Macroplaza y La Huasteca. Esto toma sentido si vemos en retrospectiva el trabajo del Bronco.

El Bronco fue quien negoció, a la fuerza, todo el tema del Paseo Santa Lucía y las propiedades que muchas personas tuvieron que vender para que este complejo existiera. También estuvo relacionado en el tema de La Pastora y el estadio BBVA. Se dice que, gracias a estas gestiones, tuvo el apoyo de la iniciativa privada para alcanzar la gobernatura. Ya siendo gobernador, decidió no darle más presupuesto al Parque Fundidora alegando que este debía ser auto sustentable. Entonces lo entregó para que otros lo administren y se vuelva un organismo descentralizado, aunque constantemente se habla que está operando en número rojos, al grado de tener que cerrar, ahora, por falta de presupuesto.

Para nuestra sorpresa se hace visible, porque no es nuevo, el proyecto de la constructora Novus que consiste en construir tres torres de 40 pisos en las inmediaciones de Fundidora. Si bien es un terreno que está colindando con el parque, el impacto es tan directo como si estuviera dentro de él. Para llevarse a cabo este proyecto, tuvo que contar con la autorización del gobierno. Así se transformaría un espacio público en un lugar solo para algunos.

Pero antes de esto el gobernador decidió cerrar el Penal del Topo Chico y se habló de su falta de seguridad, la cual no podemos negar. Pero en lugar de reformarlo, optó por proponer el Parque Libertad, en el cual también habría edificios con departamentos. Esto nos lleva a cuestionarnos si el proyecto de los edificios en Fundidora no estarían ya organizados desde hace mucho.

En el Barrio Antiguo se están construyendo otros dos edificios también de 40 pisos con departamentos. Uno en Allende y Diego de Montemayor y otro entre Padre Mier y Matamoros a la altura de Gómez Farías, acabando así con uno de los últimos espacios históricos de la ciudad; se está destruyendo su memoria. Obviamente, para que estos se construyan tuvieron la aceptación del municipio y del gobierno estatal.

El nuestro es un gobierno al que no le interesan los espacios públicos ni los ciudadanos. Un gobierno que, por cierto, acaba de inaugurar la construcción del Malecón La Boca. Un gobierno inmobiliario. ¿Así o más claro?

Homero Ontiveros

Músico y periodista musical. Director del portal La Zona Sucia.