Tuya, mía, te la presto

Reflexionando en las irregularidades señaladas por los magistrados que anularon la elección de Monterrey, quiero precisar algunas cuestiones desde mi experiencia en la jornada electoral.

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El pasado 31 de octubre 2018, en los últimos 20 minutos previos a la instalación de ayuntamientos, los magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación declararon nula la elección de Monterrey y con ello quedamos todos sorprendidos y bastantes confundidos.

Tres veces en cuatro meses, la constancia de mayoría de alcalde cambió de manos. El 9 de julio la Comisión Estatal Electoral entregó la misma al Partido Acción Nacional (PAN). El Partido Revolucionario Institucional (PRI), impugnó, y el 21 de agosto la obtuvo a través del Tribunal Estatal. Entonces impugna el PAN y la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE), le regresa la constancia el 19 de octubre. El PRI insiste en la impugnación y finalmente, tras muchas acusaciones entre los partidos, los árbitros señalan “partido suspendido”.

La resolución de las autoridades atendió al recurso promovido por el PRI, argumentando como irregularidades la falta de certeza en el traslado y resguardo de los paquetes electorales y en el conteo de las actas. Detallaron que 27 casillas no pudieron ser contabilizadas, 28 paquetes no se entregaron y 69 más se perdieron. Aunado a esto, también señalaron que la diferencia menor al 1 por ciento existente en la votación no contribuyó con certeza alguna para los votantes.

Para el candidato del PAN, este hecho es inédito e inaceptable y señala la falta de claridad en las instituciones, mientras que el candidato del PRI señala el robo de 90 casillas que les sugieren 35 mil votos. Para mí, ciudadana común, todo esto es una finta.

Reflexionando en las irregularidades señaladas por los magistrados, quiero precisar algunas cuestiones desde mi experiencia en la jornada electoral. Estuve en las mesas receptoras de la comisión municipal de Monterrey con la consigna de recibir a los funcionarios de casillas que venían a entregar sus paquetes, pero francamente, apenas recibimos una tercera parte. ¿Qué sucedió con ese traslado?

Los funcionarios de casilla tuvieron una sobrecarga de trabajo en el conteo y llenado de boletas para elección de presidente, diputados federales, alcaldes, diputados locales y de consulta popular. Así que muchos de ellos después de jornadas estimadas de 15 horas o más, terminaron muy cansados y entregaron los paquetes a los capacitadores-asistentes electorales (CAES).

Camiones SENDA desfilaron por largas horas de la madrugada con los paquetes electorales recolectados. En la Comisión Municipal Electoral (CME), de Monterrey, el personal descargaba, registraba y enviaba a bodegas.  Este sistema de logística Centros de Recepción y Traslados, fijos e itinerantes (CRYT), fue definido por el Instituto Nacional Electoral (INE). Pregunta: ¿venían bien?

Respecto al resguardo, la sede de la CME de Monterrey es una bodega de tres pisos disponiendo en planta baja tanto oficinas, sala de sesiones, bodegas de los 8 distritos, baños y un pasillo lateral para maniobras de cargas y descargas que se mantuvo con puertas abiertas el día de la jornada. La selección del local lo definió la Comisión Estatal Electoral (CEE). Pregunta: ¿Quiénes tenían acceso?   

La falta de certeza es evidente.  El árbitro y los jueces de línea no se pusieron de acuerdo. ¡Falta! exclamaron al final.

¿No hubiera sido más económico y menos desgastante revisar cada jugada? En cámara lenta, con el voto por voto de todas las casillas. Allí hay evidencias sólidas para marcar un resultado. Los partidos políticos tienen copia de las actas.

Así mismo, ¿se podrá revisar la logística del traslado? Números, tiempos, encargados. Allí hay evidencias para poder emitir juicios. Las irregularidades en el diseño de la operación. Hay que revisar la estructura y función de las mismas instituciones.

Sin embargo, el balón está nuevamente en nuestra cancha. A los ciudadanos, nos toca escuchar nuevamente los dimes y diretes entre los contendientes. A los funcionarios de casilla, atender desde las 7am a los electores y concluir funciones con el conteo de votos. Preguntas: ¿Querrán participar otra vez? ¿Terminarán antes de la medianoche? ¿Custodiarán el material?

Difícilmente la motivación será la misma. Todo ese juego parece una vacilada.

Laura Delia Jorge González

Licenciada en Psicología. He trabajado como maestra por más de 20 años y en proyectos para familias y mujeres .  Me gusta escuchar, observar, leer y participar en actividades a favor de la comunidad.

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