Sí eres tú, no soy yo

Hemos tenido varios puntos de quiebre en nuestra relación, pero en este momento se me ocurren dos que me gustaría explicarte porque creo que al menos te debo eso.

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Lo siento Monterrey. Sé que esto va a ser muy difícil para mí, me esperan meses de confusión y tristeza, pero lo cierto es que no tengo fuerzas para seguir sosteniendo esta relación, tal vez perdimos intensidad o, para serte sincero, simplemente me harté de ti.

Cuando empezamos me ilusionaba estar en la tercera ciudad más grande de México, uno de los motores económicos del país, llegué con muchas ilusiones y dicho sea de paso, con varias ideas preconcebidas que poco a poco se fueron mostrando equivocadas. Sin embargo, siempre sentí que lo nuestro empezó de forma accidentada a partir del recibimiento frío de tu parte.

Hemos tenido varios puntos de quiebre en nuestra relación, pero en este momento se me ocurren dos que me gustaría explicarte porque creo que al menos te debo eso.

Me quiero a mí mismo y por consecuencia me preocupo por mi cuerpo y fuera de un sentido metafórico, tú eres tóxica, tóxica por la pésima calidad del aire que nos toca respirar a diario y que ha logrado que te cataloguen como la más contaminada de América Latina, aunque este dato se probó falso, lo sorprendente fue que realmente para nadie fue muy difícil creerlo, crea fama y échate a dormir, dicen. Los intereses de empresarios siempre han sido la prioridad en tu agenda y mientras el capital siga teniendo la importancia que tiene, sinceramente veo muy difícil un cambio tuyo en este sentido.

Siempre me he considerado como una persona amorosa, interesada en ayudar a las demás y mejorar condiciones de vida, en cambio tú demuestras a cada momento un individualismo que a mi me desconcierta. Somos incompatibles. Te pongo un ejemplo: siempre me gustó caminar y nunca me complaciste. Debido a que tu construcción como ciudad está hecha para maximizar la utilidad y reforzar el concepto de time is money, pues es lógico intuir que tu diseño vial fue pensado para dar prioridad a una “mejor” movilidad a través de carreteras amplias para que los cochistas puedan circular a gusto, cuando ha sido probado una y otra vez que reforzar el transporte público es una mejor forma de aumentar la eficiencia, esa que tanto te gusta, pero tú desprecias lo público en favor de lo privado. De plano no puedo contigo.

Esto no quiere decir que no me gustes, también te reconozco, te admiro por tu capacidad de centrarte en resultados, de la importancia que le pones a la moral en tu accionar, aunque muchas veces tu moral judeocristiana orientada al trabajo choca con mi amor a la pereza y la reivindicación del ocio. Me gustas también por tu orgullo regio, porque tienes una cultura increíble con una gastronomía rica, y un lugar en la escena musical incomparable. Lo guapa que estás también es innegable, los paisajes hermosos de tus montañas me transmiten seguridad, paz y mucha fortaleza.

Con todo, definitivamente tenemos diferencias considerables, cuando volteo, me sorprende la cantidad de tiempo que aguantamos juntos, pero una vez que tuve oportunidad de escribirte esta carta me doy cuenta que yo no quiero cambiar y estoy seguro que tú tampoco.

Por mi salud mental y bienestar me atrevo a decir que sí eres tú, no soy yo. Y aún así hay un rayo de esperanza, estaría dispuesto a solucionarlo, a quedarme contigo otro rato, a luchar juntas, a buscar personas afines a mis causas que se que están ahí y lograr articular esfuerzos en conjunto que puedan transformar la realidad tan dolorosa de la sociedad regiomontana.

Tuyo (al menos por el momento), 

Juan

Juan Macías

Cáncer con ascendente sagitario, chiapaneco pegándole a los 30, a veces escribo palabras que creo que tienen sentido cuando se leen juntas. Relación tóxica de odio y amor con Monterrey. Ocupado en mejorar mi entorno, luchando por un futuro donde el bien común sea la norma. Feliz habitante de la Wikipolítica.

7 comentarios en “Sí eres tú, no soy yo

  1. Magnifica reflexión del diario acontecer de la Ciudad, tiene razón, se están ampliando las avenidas pero, desafortunadamente son necesarias; aun así el area de Garza García parece ser una City americana, hermosa.
    Ojalá mas gente coincida con este pensamiento y sea el punto de inicio para planear el desarrollo de la ciudad en concordancia con el ecosistema que nos envuelve, para que haya un equilibrio entre la naturaleza y el ser humano

  2. Me encantó su reflexión y tiene mucha razón en lo que expresa Monterrey es una ciudad muy contaminada, muy estresante para sus habitantes y para los que como yo la visitamos seguido. Se vive muy de prisa y las distancias para ir de un lugar a otro son grandes , sus banquetas están invadidas por los coches y los peatones tenemos que caminar por las calles con riesgo de tener un accidente. Y sin embargo me gusta visitarla por todo lo que ofrece, ojalá y se pueda hacer algo por mejorarla. Saludos

  3. Quiero conocer a ese tal Juan y decirle que me pasa lo mismo… pero sucedió que me di cuenta al ir a Chiapas, es de decir, al distanciarme un poco reconocí cuánto amaba Monterrey, pero a la vez, no podía seguir en la ciudad, y lo único que quería era que mi tiempo se prolongara en las hermosas tierras chiapanecas… “catársis de un binomio amoroso”

  4. Excelente reflexión en esta carta! Aunque yo si soy originaria de Mty, debo decir que desde hace varios años (al menos 3) ya no resido ahí y en parte es por estos 2 puntos que tocas en esta publicación. He tratado concientizar a mi familia y amigos de los problemas que aquí mencionas, además de unos cuantos más que se viven latente diariamente en la ciudad, sin embargo la misma simbiosis de los ciudadanos, sus necesidades y las necesidades de la ciudad hacen que sea muy difícil el cambio lo que confirma la denominación de la “relación tóxica” que todos tenemos con nuestra ciudad de las montañas. Bravo por tu publicación y sigamos adelante tratando de cambiar para bien!

  5. Gracias!! Juan,
    Es un escrito que me llevó por las líneas con lágrimas, expresa tan claramente la relación que estoy viviendo con mi bella ciudad y hay momentos en que creo no tener mas fuerzas para seguir sosteniendo esta relación, me duele reconocer que me he hartado.
    Yo, sí he nacido aquí y guardo un poco de esperanza y que considero es la que me sostiene, la esperanza de que sea la ciudad tranquila, de encontrar personas afines a mis valores, a mi pensar y sentir por esta bella ciudad y que podamos lograr mucho.
    Enhorabuena !!
    Te deseo éxito…Martha Lydia

  6. ¿Puedo decir “amén” a tus palabras? Amén.

    Hay cosas que me gustan de la ciudad, tiene una facilidad de tener las cosas increíble, los foráneos llegan a la ciudad diciendo que los salarios aquí son buenos pero después le siguen los comentarios de “allá no se gana tan bien como aquí pero tampoco se gasta tanto”. Me provoca tristeza ver cómo los cerros se llenan de casas/edificios, cómo el transporte sigue siendo el mismo, cómo es que hay más gente y parece que no se hace, porque estoy segura que sí se hace algo.

    Y lo que me descuadra todo es cuando oigo a los foraneos decirles que la ciudad les gusta, que hay muuuuchas oportunidades más no lo ve el gobierno o la misma sociedad.

    Gracias por el texto, Juan, me sentí identificada.

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