Red AMLOve: ¿fidelidad o lealtad?

Grupos como la Red AMLOve rayan en un fanatismo que priva de juicio crítico a nuestra sociedad; aturdidos por una fe inalterable, estos movimientos sociales conceden a quien se sienta en la silla del poder, una libertad un tanto perversa.

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Quizá el problema con nuestra devoción política yace en que confundimos fidelidad con lealtad. En que, ante una figura presidencial que promete renovar el país y alzar la palabra del marginado, decidimos ser fieles pero no leales. Ambas palabras, que tienden a ser vistas como sinónimos, atañen a matices de apego y apoyo que son completamente divergentes. La lealtad, legalis, es la cualidad del que se apega a la legalidad; del que razona y no renuncia a los principios de respeto a la verdad. Fidelidad, fides, trata más sobre la virtud de cumplir con lo que se prometió; una capacidad de mantenerse inmutable—a pesar de una evolución contextual— ante un pacto, acuerdo o promesa que se decretó. El problema con los AMLOvers, los chairos y las demás variaciones del pejismo de hueso colorado, es que deciden secundar al Presidente con un ímpetu que proviene del corazón (fides), y no de su razón (legalis). 

Desde los pasadizos del Twitter se ha escuchado hablar de la Red AMLOve, una nueva comunidad cuyos objetivos primarios son “el contrarrestar los ataques que ha recibido el presidente de México y generar una familia virtual de quienes le apoyan”. La cuenta que propulsó este movimiento hasta los hashtags nacionales, propone cercar los círculos actuales de desinformación y pretende reivindicar (sin necesidad de bots), la buena reputación de Andrés Manuel López Obrador. 

En un intento por disociarse del concepto de bots (internautas pagados para publicar en redes sociales contenido positivo acerca de una figura pública), la Red AMLOve procura poner en evidencia su naturaleza orgánica; busca demostrar que el apoyo proviene de auténticos ciudadanos comprometidos con la causa política de López Obrador. Sin embargo, el problema de estos movimientos no es en sí el financiamiento (o no) de las operaciones. La problemática central está en la fidelidad ciega que ejercen (y que intentan evangelizar), a favor del Presidente. 

Ante los numerosos artículos de opinión que circularon para condenar la negligencia del Estado en la explosión de Tlalhuelilpan, la Red AMLOve declaró: “la responsabilidad de morir quemado debe caer sobre quienes se acercan a la fuga de un ducto a robar gasolina y no en el gobierno”. Posturas como ésta, que exoneran de responsabilidad al Estado para verter la culpa sobre el ciudadano, además de separar liderazgo de responsabilidad, hieren directamente nuestro ejercicio democrático. Grupos como la Red AMLOve rayan en un fanatismo que priva de juicio crítico a nuestra sociedad; aturdidos por una fe inalterable, estos movimientos sociales conceden a quien se sienta en la silla del poder, una libertad un tanto perversa. Al jurar a una figura política que nunca le daremos la espalda, el pueblo firma un contrato irrevocable con la tiranía. Para el bien del pluralismo político, la ciudadanía debe ser incisiva en su análisis y proactiva en su movilización. 

Convertirnos en un México que se distingue por sus relaciones sociopolíticas establecidas desde la lealtad es uno de los objetivos que nos deberíamos de trazar. Dejemos de ser fieles a un partido o a una figura política, nuestra obligación como ciudadanos es ser leales a la patria y a la sociedad. 

Mahomed-Ramiro Jezzini

Me expatrié con un cuaderno para en ocasiones escribir de mi regreso. Cuento historias en jezzini.eu

4 comentarios en “Red AMLOve: ¿fidelidad o lealtad?

  1. Muy buen artículo y de acuerdo con el tema principal. Lo complementaria diciendo que un grupos Anti-AMLO a los que aplica el mismo análisis y que no suman tampoco al país. Creo que un ciudadano debe ser crítico, exigente, un contrapeso hacia el poder, pero también objetivo y saber cuándo reconocer y sobre todo saber construir.

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