¡Quítate a la #$!&%!

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De acuerdo al Informe sobre la Seguridad Vial 2018, el 56 por ciento de las personas fallecidas en Monterrey por hechos de tránsito fueron peatones. Estadística que no me sorprende.

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¡Muévete! Con un gesto lo dijo, yo le estaba estorbando. 

Iba de camino para realizar un pago en el banco, sabía que la distancia no era tan corta, ni tan segura; sin embargo, decidí caminar, ¿por qué no? Siempre me ha gustado mucho ser peatona, recorrer las calles mientras disfruto de mi entorno, pasarla bien en el trayecto… Pero esta vez no fue una experiencia tan grata. En mi camino la banqueta estaba parcialmente obstruida y el cruce de Gómez Morín estaba en remodelación, por lo que había escombros obstruyendo la avenida. 

Gran parte del espacio destinado al peatón estaba inviable (lo cual no es raro). Sin embargo, entendí y tomé mis precauciones.

Cruzando Gómez Morín una camioneta que salía de El Palacio de Hierro estaba invadiendo muy cómodamente el cruce de peatones. Al momento de intentar cruzar por dicho espacio la conductora gesticuló muy molesta, que le estorbábamos, ¡que nos moviéramos! (yo y el resto de los peatones). Pensé si en realidad se había dado cuenta que invadía TODO el cruce peatonal. ¿Nosotros le estorbábamos a ella? ¿No lo vio? ¿Por qué tanta agresión? ¿Todo bien en casa, amiga?

No me fue nada fácil, ni grato, mucho menos seguro ir al banco y regresar. Hemos convertido la experiencia como peatón en algo muy hostil y altamente peligroso. De acuerdo al Informe sobre la Seguridad Vial 2018, el 56 por ciento de las personas fallecidas en Monterrey por hechos de tránsito fueron peatones. Estadística que no me sorprende. 

Porque las leyes no nos protegen: el artículo 34 del Reglamento para las Construcciones del Municipio de Monterrey, N. L. dice lo siguiente “Los materiales de construcción y los escombros de las obras podrán colocarse momentáneamente en las banquetas de la vía pública, sin invadir la superficie de rodamiento…” porque querido peatón, has estado y estás en segundo plano, las prioridades son otras en esta ciudad. 

Las banquetas sirven para todo menos para caminar. Nos hemos tomado la libertad de hace una “extensión” de nuestra casa o propiedad en la banqueta, ya sea estacionándonos sobre ella, construyendo rampas, plantando árboles que la desfiguran, haciendo un jardincito o colocando escombros. Fuera de los centros de salud los vendedores ambulantes abundan; en fin, ejemplos sobran.

El automovilista se molesta cuando alguien va caminando por la calle o cruzando alguna avenida, siendo que la mayoría de las ocasiones no hay espacios peatonales suficientes (o no hay, literalmente). Sin embargo, nos molestamos. ¡Que no estorben! 

Es desolador comparar a nuestra ciudad con otras alrededor del mundo, en donde se ha priorizado al peatón en materia de movilidad y planeación, contando con regulaciones rigurosas que sancionan el incumplimiento de los estándares establecidos, con amplias banquetas y grandes parques; medios de transporte colectivo envidiables, zonas exclusivas para transitar a pie, carriles designados a los ciclistas, cultura de respeto por los espacios peatonales, entre muchas otras. Nosotros, en cambio seguiremos muriendo, siendo agredidos y señalados como peatones. Seguiremos “estorbando”.

Ningún municipio es la excepción. Ineludiblemente se ha privilegiado al automovilista sobre cualquier otra forma de movilidad. Si no respetamos los pocos e insuficientes espacios que se han designado a los peatones estaremos lejos de contar con un transporte público de primer mundo, lejos de reducir nuestra emisión de contaminantes al medio ambiente, lejos de utilizar la bicicleta como medio de transporte, lejos de construir una mejor ciudad. 

Nos hace falta empatía, comprensión y repensar las prioridades de nuestra ciudad si buscamos un mejor futuro. 

Sí, lamentablemente nosotros le “estorbábamos” a la camioneta fuera de Palacio. Esa ciudad hemos construido, eso hemos fomentado.

Fanny Rubí

Apasionada, prociencia y defensora de la educación y la cultura en México. Los deportes, bailar y correr me hacen muy feliz. Creo que al cariño y amor restauran el alma y que no hay sueño inalcanzable. Tomo mi café obscuro y me gustan las artesanías.Soy cuidadora activa del medio ambiente y mamá de algunas plantitas.