Queridas mujeres sobre las olas

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Hay mujeres que han encontrado su libertad en las olas y lamentablemente el reconocimiento sus derechos está en el mar ¿hasta cuándo vamos a tener que salir de nuestro país para poder garantizarnos un derecho?

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Queridas mujeres sobre las olas: no estoy casada y estoy embarazada. No puedo tener al bebé, escuché que puedo tomar cloro para abortar, pero estoy asustada de morir. Mi hermana me contó sobre su barco, ¿me podrían ayudar? Amnia vive en Marruecos un país en donde el aborto es ilegal y en ese momento solo tenía dos opciones, poner en riesgo su vida para poder abortar o recurrir a la ayuda Women on Waves (Mujeres sobre las olas) una organización internacional que tiene desde el 2009 practicando abortos legales, seguros y gratuitos en aguas internacionales a mujeres. 

La doctora Rebecca Gomperts directora y fundadora de Women on Waves comenzó su vida de activismo por América del Sur y fue consciente de la terrible realidad que se vivía, una gran cantidad de mujeres llegaban al hospital sangrando gravemente o en estado de shock por haber sido víctimas de abortos antihigiénicos, improvisados, mal cuidados por ser ilegales y estar obligados a la clandestinidad. Rebecca entendió que existía una grave problemática entre la prohibición del aborto y la alta cantidad de mujeres que mueren por la práctica de un aborto clandestino, por tal motivo, decidió fundar una organización que tuviera como objetivo salvar la vida de la mujeres.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que en el mundo se realizan 25 millones de abortos al año, la mayoría siendo de forma clandestina, con técnicas que van desde introducir objetos en la vagina de la mujer, ácido, cócteles de diferentes fármacos, entre otras. La OMS estima que el 45 por ciento de los abortos son ilegales por la restricción que existe en los marcos normativos de los estados, y las mujeres -sobre todo las que viven en una situación económica desfavorable- ponen en peligro su vida y salud. El tema del aborto trastoca a todas las mujeres de diferentes países, nivel económico, contextos, pero siempre las más afectadas son las mujeres en situación de pobreza.

Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) escribió que por varios años sectores de la sociedad han posicionado un falso debate entre los que pugnan estar a favor de la vida y quienes están en contra de ella, el ministro reconoce que las demandas de libertad y dignidad de la mujer no tiene por objeto anular la vida, más bien se trata de resaltar que la penalización del aborto provoca consecuencias dramáticas en la vida de las mujeres embarazadas.

El debate del aborto en un estado democrático y laico no se debe centrar en estar a favor o en contra del aborto, ya que los argumentos son de índole moral y de creencias, estar a favor o en contra del aborto es un respuesta totalmente personal. El verdadero debate es aborto legal o aborto clandestino.

En México el aborto voluntario solo es legal en la Ciudad de México, en 32 estados es legal por violación, 25 estados prevén que sí, si se pone en peligro la vida de la madre, 16 estados por alteraciones genéticas y únicamente 2 estados por situación económica. Actualmente 18 estados de la república reconocen y protegen la vida desde la concepción o fecundación -como la reciente reforma constitucional en Nuevo León- lo anterior, provoca una confusión y conflicto entre los marcos normativos estatales y ocasiona que exista un impedimento más para acceder a un aborto legal, criminalizando y limitando los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos en el año 2016 resolvió en el caso I.V. vs. Bolivia que la salud sexual y reproductiva concierne principalmente a las mujeres porque tiene implicaciones directas debida a su capacidad biológica de embarazo y parto. Las mujeres tiene derecho a la autonomía y la libertad reproductiva, a tomar decisiones autónomas sobre su plan de vida, su cuerpo y su salud sexual y reproductiva, libre de toda violencia, coacción y discriminación, además comprende el acceso a los servicios de salud reproductiva como a la información, la educación y los medios que les permitan ejercer su derecho a decidir de forma libre.

Hay mujeres que han encontrado su libertad en las olas y lamentablemente el reconocimiento de sus derechos está en el mar ¿hasta cuándo vamos a tener que salir de nuestro país para poder garantizarnos un derecho? El Estado tiene una obligación internacional y una deuda social, por ende, vamos a seguir pugnando por que el aborto sea seguro, legal y gratuito hasta que se traduzca en realidad. 

María Elizondo Guajardo

Vivo entre las montañas más bonitas, soy abogada y trabajo por la defensa de los derechos humanos. Me gusta escribir, leer, ver películas y comer chocolate. Solo espero que lo injusto nunca me sea indiferente.