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Por favor, no nos dejen salir…

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Si en supuesto confinamiento hay fiestas, reuniones, la gente hace filas enormes para pasteles, pizzas, carne, cerveza, valiéndoles un reverendo rábano la sana distancia y el distanciamiento físico, ¿no sería peor dejarnos salir?

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PDesde el inicio de la emergencia sanitaria ocasionada por la pandemia de Covid-19, se han manejado en nuestro país distintas fechas acerca de cuando iniciar y cuando terminar con la llamada cuarentena; es decir, con la indicación del gobierno para que la población en general iniciara un confinamiento o distanciamiento físico.  

En Nuevo León, el confinamiento inició oficialmente la semana del 16 de marzo, con suspensión de clases presenciales y de demás actividades denominadas como no esenciales, las cuales incluyen labores de la iniciativa privada y del gobierno. También se iniciaron reconversiones en varios hospitales del país y se han habilitado incluso zonas empresariales para atender, si así se requirieran, casos de personas contagiadas con Covid-19 que necesitaran internamiento. 

Hasta el día de ayer, 11 de mayo de 2020, las cifras oficiales que dio a conocer el Dr. José Luis Alomía, Director General de Epidemiología, en la ya famosa conferencia diaria de las 19 horas, junto con el Subsecretario de prevención y promoción de la salud, Dr. Hugo López-Gatell, se registran 36 mil 327 casos confirmados y 3 mil 573 defunciones a causa del Covid-19 en nuestro país.

En el Estado de Nuevo León hasta la misma fecha suman mil 75 casos confirmados y 37 defunciones por Covid-19, según cifras del Secretario de salud del estado, Dr. Manuel de la O.  Un dato interesante tanto en Nuevo León como en el resto del país es que se infectan más los adultos y adultos jóvenes, pero fallecen más los adultos mayores que presentan la enfermedad. Además de que puede haber casos de personas asintomáticos que sin saber pueden ir por la vida contagiando sin querer, y por lo mismo que no sienten síntomas, no acuden a revisarse y no hay forma de contabilizarlos. 

Como ya lo ha explicado en diversas ocasiones el Dr. Hugo López-Gatell, quien al parecer se ha convertido en la máxima figura pública y política de las últimas semanas o meses de nuestro país, es difícil medir con la misma vara a todo el territorio nacional sobre las predicciones epidemiológicas, sobre fechas, picos de curvas, reducción de casos, regresos a actividades, etc., por la simple y sencilla razón de que hay grandes diferencias en la distribución de la población a lo ancho del territorio nacional, así como también de las apariciones de casos confirmados. En algunos estados el contagio inició muy tarde, por decirlo de alguna manera, y eso ha ocasionado que en las últimas semanas hayan tenido una aparición de casos de forma masiva. Por ello, estados que se veían tranquilos al inicio de la cuarentena, hoy aparecen en los lugares más altos de casos confirmados, como Yucatán.

Nuevo León formaba parte del selecto grupo de estados que, con base en su población total, tenía un número bajo de casos confirmados; hoy en día, aunque se sigue estando en el lugar 11 de estados con casos de Covid-19, las cifras no son tan alentadoras; en las últimas semanas, más o menos desde la tercera semana de abril, el incremento en los casos confirmados no solo pasó a ser de dos dígitos, sino que también en algunos días se reportaron hasta arriba de 50 casos, siendo los municipios de Monterrey, Guadalupe y Apodaca los municipios punteros.

Sin necesidad de ser epidemiólogo se pueden interpretar de alguna forma estos números. Es posible que la población en general no haya acatado las medidas sanitarias dictaminadas por las autoridades. La más difícil por diversas circunstancias es la de quedarse en casa. Hay gente que tiene que ganarse el pan de cada día saliendo de su hogar, no tienen otra alternativa.

Sin embargo, existen también otros especímenes, aquellos que salen sin alguna necesidad esencial que cubrir, los que se han tomado la cuarentena como vacaciones, que se siguen reuniendo, que actúan como si no pasara nada; que piensan que con usar gel antibacterial y cubrebocas (los que lo usan), portan un escudo ante cualquier cosa incluyendo al coronavirus, y no se dan cuenta de que sin querer queriendo a lo mejor contagiaron a su abuelo, su tío o a sus padres.

Entonces es aquí donde me detengo un mucho y me pregunto ¿no será peligroso que nos levanten en próximas fechas la cuarentena? Si en supuesto confinamiento hay fiestas, reuniones, la gente hace filas enormes para pasteles, pizzas, carne, cerveza, valiéndoles un reverendo rábano la sana distancia y el distanciamiento físico, ¿no sería peor dejarnos salir? Ya el Subsecretario López-Gatell dijo que aunque se ha aplanado la curva epidemiológica en varias zonas del país y volverán a reactivar algunas actividades, en el caso de Nuevo León es posible que el pico de la pandemia se produzca hasta junio.

En este sentido me encuentro preocupado por la irresponsabilidad en la que podamos caer cuando nos dejen salir antes o después de junio. Se nos dijo: ¡no salgan! y salimos, se nos dijeron las formas de contagio y seguimos cerca los unos de los otros. Ahora, ¿qué pasará cuando digan: salgan? Con esto, muchos entenderán: ¡adiós, lavados de manos!, ¡adiós, sana distancia! ¡adiós, filas para el súper! ¡vamos a enfiestarnos porque le hemos ganado al Covid-19!

Por esto y muchas más, por favor, ¡no nos dejen salir!    

Carlos Llanes

Practica el Psicoanálisis en la ciudad de Monterrey, miembro fundador titular de Vía Regia al Psicoanálisis, candidato a Doctor en Investigación Psicoanalítica por el Colegio Internacional de Educación Superior. Es miembro del comité editorial de la Revista Letra en Psicoanálisis, ha sido maestro en varias instituciones educativas, actualmente se encarga del Departamento de Psicología del Hospital Regional Monterrey-ISSSTE, es maestro de la Licenciatura en Educación y Gestión de Centros Educativos de la Universidad Metropolitana de Monterrey y atiende en consulta privada.