Paremos México

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Si analizamos la historia moderna, los logros y avances en cuanto a obtención y recuperación de derechos, se han conseguido con paros, huelgas y desobediencia civil. Solas, somos como los dedos que fácilmente se quiebran, pero unidas, somos como el puño de una mano: más fuertes, ¡poderosas!

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Mujeres, organizaciones, colectivos, universidades y grupos varios llamamos a un paro nacional el próximo 9 de marzo, con el fin de hacer tangibles los feminicidios en nuestro país.

Queremos pararlo, detenerlo, porque estamos hartas, furiosas y porque eso es lo que pasa cuando te matan: ya no estás más, ya no vas a la escuela, al trabajo, ya no vas más de compras, tu vida se apaga para siempre.

El éxito y la repuesta favorable a este llamado en general (quitando a los oportunistas sin vergüenza), nos demuestra el hartazgo social y es un signo de la necesidad de un cambio profundo y verdadero. El paro también puede ser visto como una forma de sobrevivencia: si estamos juntas este próximo 9 de marzo, no nos matarán, no habrá ningún feminicidio ese día. Vamos a romper todas las estadísticas usando la más básica de todas las estrategias: la unión.

El 8 de marzo es el día internacional de la mujer, celebración que busca la equidad de género y empoderamiento de las mujeres, pero no podemos avanzar en esas áreas desde la tumba. Los feminicidios aumentan cada año. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas, 10 mujeres al día son asesinadas en México; esta cifra no se puede ver como casos aislados. Cuando hablamos de feminicidios, estamos hablando de crímenes de odio, generalmente con torturas y violencia sexual.

Tenemos la oportunidad de mostrar verdadera sororidad con esas familias destrozadas, con esas niñas y mujeres que ya no están, visibilizar su tragedia y tomar en serio lo que está sucediendo. Necesitamos urgentemente unirnos y formar redes de contención entre todas. También necesitamos crear y exigir protocolos de seguridad en las instituciones que garanticen nuestra integridad y cero tolerancia para el acoso.

En el artículo titulado El feminicidio solo es la punta del iceberg, la Doctora en ciencias sociales Margarita Bejarano Celaya, escribe que la violencia contra las mujeres ha sido una constante en la historia de la humanidad y que, aunque la física es más visible, la violencia feminicida se vale de la moral para generar en torno a la mujer todo un contexto permanentemente violento, persistente y progresivo que permite la reproducción del sistema de dominación masculina.

La apuesta del paro es también hacer visible el papel de las mujeres en la economía mexicana, que se valore el trabajo remunerado y no remunerado que hacemos, reconocer lo que aportamos económicamente, lo que producimos, así como también el cuidado hacia los demás. Imaginen que no están las doñas que cocinan bien rico en el mercado, ni las mujeres que ayudan con la limpieza en la casa, en las oficinas, que no hay maestras, ni doctoras, que no hay secretarias, ni asistentes, así podemos seguir. Es un momento para revalorarnos.

Si analizamos la historia moderna, los logros y avances en cuanto a obtención y recuperación de derechos, se han conseguido con paros, huelgas y desobediencia civil. Solas, somos como los dedos que fácilmente se quiebran, pero unidas, somos como el puño de una mano: más fuertes, ¡poderosas! ¡No es un paro para detenernos, es solo para ganar fuerza!

Ireri Palacios

Siento que la vida es un viaje, una búsqueda y la escritura un medio para conocerme. Amo este planeta y su soberbia Naturaleza, me dedico actualmente a la cocina vegana y a dar talleres sobre alimentación saludable. Pienso que la familia es lo más hermoso que tenemos.