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Otra bicicleta blanca

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La cita era a las siete, en la Plaza de las Mujeres, en el centro de Monterrey. De allí partió la caravana rumbo al poniente para colocar una Bici blanca en memoria de Tortuguita, como la llaman cariñosamente sus compañeras.

A la invitación de la Colectiva Rodada Feminista, se unieron muchas más. En bicicletas, autos y caminando, llegamos al lugar donde unos días antes perdió la vida Kari, mientras circulaba en su medio de transporte: la bicicleta.

A la llegada de las y los ciclistas (alrededor de cien), la furia habitual de los automovilistas se hizo sentir, no podían esperar, no querían ceder el paso. Poco les importaban las indicaciones de los policías que escoltaban la rodada, sin el menor asomo de empatía pitaban sin parar, dejando en claro que, para los peatones, patinadores, ciclistas, perros, gatos, carriolas y demás seres, no existen derechos que se respeten a la hora de circular y trasladarse por la vía pública. Poco a poco terminamos de acomodarnos en el sitio, para ello, se cerró un lado del retorno de la lateral en Paseo de los Leones cruz con Rangel Frías.

 Un espacio con flores y veladoras marcaban el lugar del accidente, alrededor del cual sus compañeras dibujaron caminitos de flores rojas, doradas, tortuguitas y una gran tortuga blanca montando una bici. El ambiente olía a copal, salvia y manzanilla, otras más terminaban los últimos toques de una manta que también se colocaría en lugar: “Karina brilla”, se leía en grande; las letras de su nombre tejidas y otros motivos, dibujos y frases bordadas se agregaban. ¿Me ayudas a ensartar el hilo en la aguja?, ¿alguien tiene un alambrito? Se sentía la sororidad. Llegamos para intervenir la ciudad, para tomarla en nuestras manos por un momento y visibilizar la violencia que vivimos diariamente en nuestras calles.

 Al ritmo de la batucada, cantamos nuestras canciones y consignas feministas, dedicadas hoy a ella, que en cada marcha nos cuidó. Además de activista era Licenciada en Enfermería, área en la que se destacó y fue reconocida por sus compañeras del Colegio de Enfermería de Nuevo León A.C. por diversas labores altruistas.

Finalmente, se terminó de instalar la bicicleta blanca en lo alto de un poste, la cual tiene un doble significado. Por un lado, de luto, y también es una denuncia ante la falta de soluciones sobre el tema vial. La mamá junto a otros familiares también presentes agradeció cada gesto y pidió a sus amigas y compañeras que siempre recuerden a su hija. Además de la tristeza, había enojo. Este mismo día murió otra ciclista en el municipio de San Pedro, también como consecuencia de la falta de seguridad vial que impera en el estado y en el país.

Las autoridades y el gobierno ignoran deliberadamente esta realidad, ni siquiera responden a las peticiones, a los proyectos que han presentado organizaciones civiles. En otros países se llevan a cabo políticas para reducir el número de autos que circulan cada año y aumentar los kilómetros de ciclopistas, el transporte público de calidad y más calles peatonales, por ejemplo.

Otra bicicleta blanca en memoria de Cristina se instalará hoy, domingo 19 de julio. ¿Cuántas bicicletas más vamos a tener que colocar antes de que cambiemos esta situación?

La ciudad se construye día a día, es vital que como ciudadanas y ciudadanos participemos en esa construcción, debemos exigir el respaldo que nos debe el gobierno y exigir un cambio. ¿Cómo vamos a empezar?

Ireri Palacios

Siento que la vida es un viaje, una búsqueda y la escritura un medio para conocerme. Amo este planeta y su soberbia Naturaleza, me dedico actualmente a la cocina vegana y a dar talleres sobre alimentación saludable. Pienso que la familia es lo más hermoso que tenemos.