Migrantes, ¿mercancia a domicilio?

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El negocio se trata, de como su nombre lo dice, de detener a los inmigrantes en un centro de confinamiento y retenerlos ahí hasta que se complete su trámite de asilo o para regresarlos a sus países provenientes. Estados Unidos es un país donde está permitida la privatización de las prisiones, haciendo de esto un negocio muy lucrativo.

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Alguien que se escapa de su propio país, para migrar y llegar a otro, solo para caer en una detención. Este es el caso de varias personas que huyen de un estado violento y piden asilo en Estados Unidos. Pero esto ya no es posible según la definición de inmigración ilegal, Las leyes de Estados Unidos y la política de detención obligatoria e indefinida de los solicitantes de asilo, está implementada desde 2017 y 2018.

Últimamente la xenofobia ha explotado otra vez y ha sido el detonante de unas políticas más estrictas contra los migrantes. 

En tiempos más recientes han surgido varios centros de detención en Estados Unidos. Donde al migrante se le detiene y se le priva de sus derechos como si hubiese cometido algún crimen aparte del de cruzar la frontera sin permiso. Además de detenerlos la ley los segrega por su origen, separándolos de los criminales estadounidenses en prisiones, como si se tratara de algún tipo de campo de concentración. 

Esto ha causado que se cree un negocio que poco a poco va creciendo. Ya que a los centros de detención se le ven mucho potencial para sacar ingresos fuertes. En 2017 Geo Group obtuvo unos ingresos de 184 millones de dólares por contratos relaciones con ICE (Inmigración y control de aduanas, por sus siglas en inglés), y con el Cuerpo de Alguaciles de Estados Unidos. 

El negocio se trata, de como su nombre lo dice, de detener a los inmigrantes en un centro de confinamiento y retenerlos ahí hasta que se complete su trámite de asilo o para regresarlos a sus países provenientes. 

Estados Unidos es un país donde está permitida la privatización de las prisiones, haciendo un negocio muy lucrativo. Y ante el florecimiento de los centros de detención, las compañías que se dedican a esto, le han echado un ojo y han visto como también es un posible negocio que deje mucho dinero.

¿Cual es la diferencia entre estas compañías y un cartel, pues ambas se dedican al lucrativo negocio de la trata de personas?

 Ahora las empresas privadas son las que están a cargo de construir y mantener los centros de detención. “En torno a 65 por ciento de las camas de las que dispone el gobierno federal para albergar a inmigrantes están en manos de empresas privadas. Y esa cifra está creciendo con la actual crisis migratoria”, comenta Bianca Tylek, directora del Corrections Accountability Project.

¿Para que Estados Unidos gasta dinero público en construir y mantener una prisión? Mejor le pagas a una compañía que te mantenga los presos en su centro. De esa forma te ahorras el gasto de la comida o el mantenimiento de los presos. Ahora las compañías son las que se encargan y deciden qué derechos y que calidad de vida le otorgan a los reclusos durante su estancia. Los centros no son más que un lugar donde se le privan los derechos a los migrantes. 

Las familias tampoco quedan a salvo, por sí mismo, ya ni los niños quedan fuera de estas políticas migratorias. Últimamente la ley separa a las familias, dejando a unos niños de tan corta edad como 6 años, sin padres y sin la comunicación de estos. Un niño que le arrancan a sus padres de forma tan grotesca sufre un trauma, y este trauma, el cual se puede evitar, es un crimen contra la humanidad. Un niño no debería de sufrir las represalias por las decisiones de sus padres y menos si estos huyen de su país para encontrar algo mejor. 

Muchos apoyan este nuevo movimiento en contra de los migrantes en Estados Unidos, pero  no solo surge en los Estados Unidos, sino también en México. Muchas personas ya abiertamente se manifiestan en contra de los migrantes y desearían que no se les deje la entrada. 

¿Acaso eran morales las leyes durante la esclavitud, o durante la época Nazi? La historia, nos ha enseñado que lo legal no es sinónimo de moral. Algo que sea ilegal o legal no significa que esté moralmente bien. El parlamento no tiene el monopolio de la razón. La ley no dicta lo que está bien o mal. Hoy, parece mentira que sucedan estas cosas y que haga tanta falta la defensa de los derechos humanos y la dignidad humana. 

El único crimen de lo que son culpables los inmigrantes, es el de estar inconformes con la vida que les tocó vivir.

Alejandro Valdés

Curioso de nacimiento y afable por excelencia. Crítico cotidiano y escritor inconforme. Estudiante de tiempo completo y lector en los ratos libres. Cuentan los que lo conocieron que actúa de una forma quejumbrosa. Fanático de la música ruidosa.