Mi cuerpo, mi territorio

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Necesitamos sacudirnos años de patriarcado, recuperar el conocimiento perdido. Iniciar todo tipo de debates acerca de nuestra sexualidad, aprender acerca de nuestra biología femenina, a veces no sabemos ni cuáles son nuestros días fértiles, o cuáles son los puntos de placer de nuestros propios genitales. Me viene a la mente la diosa Coatlicue de la cultura azteca, la madre tierra, la que da y la que quita la vida, un poder que nos pertenece a todas.

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Muchas celebramos la aprobación de la iniciativa para despenalizar el aborto hasta las 12 semanas de gestación, por el Congreso de Oaxaca. Aquí en Nuevo León en marzo del año en curso, el Congreso del Estado modificó el artículo 1 para garantizar la vida desde la concepción, esta iniciativa atenta contra los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las adolescentes. 

Por esta reforma, se interpuso el recurso de inconstitucionalidad por parte de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en Nuevo León y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero el plazo para la resolución puede ser de uno a cinco años. Vale la pena recordar que México ocupa el primer lugar en embarazos adolescentes según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. 

Históricamente, nuestro derecho a la salud reproductiva ha sido negado, marginado, principalmente por gobiernos intolerantes, grupos religiosos, entre otros más, que comparten intereses e ignorancia, leyes creadas por hombres para controlar a las mujeres.

Es un hecho que vivimos tiempos en donde las mujeres nos estamos moviendo hacia un reconocimiento de nuestros derechos, más allá de un rol impuesto, incluso, reconociendo nuestros cuerpos como propios y no como pertenecientes a alguien más, SON NUESTROS. Está cambiando la premisa de ser bonita para gustarle a alguien. Hoy, primero nos gustamos nosotras, luego, le gustamos a otras personas o no. Hoy, después de muchos años, nos negamos a tolerar el acoso laboral y ahora existen protocolos específicos en las empresas. Paradójicamente a la toma de consciencia, la violencia contra las mujeres y niñas aumentan a cifras alarmantes. 

En este día de la Acción Mundial por acceso al Aborto Legal y Seguro, las mujeres necesitamos unirnos. Entre los objetivos están el fomentar la investigación, el análisis y el debate teórico, así como fortalecer las redes de organizaciones feministas a nivel regional e internacional. Llegar a los grupos que no estamos alcanzando, para sumar acciones a favor de este derecho.

Necesitamos sacudirnos años de patriarcado, recuperar el conocimiento perdido. Iniciar todo tipo de debates acerca de nuestra sexualidad, aprender acerca de nuestra biología femenina, a veces no sabemos ni cuáles son nuestros días fértiles, o cuáles son los puntos de placer de nuestros propios genitales. Me viene a la mente la diosa Coatlicue de la cultura azteca, la madre tierra, la que da y la que quita la vida, un poder que nos pertenece a todas.

La maternidad debe ser una decisión, de lo contrario atenta contra la autonomía del cuerpo de la mujer o en su caso la niña, no podemos diseccionar la vida en etapas, no se trata solo de no abortar, se trata de la responsabilidad de una vida, de cuidar, de proveer, de acompañar, de proteger.

Las razones para abortar pueden ser tan variadas y distintas, como circunstancias individuales existen; también se vuelve importante revisar, identificar y erradicar con urgencia las causas de fondo por las que algunas mujeres veces se ven obligadas a abortar, y que quisieran ser madres, de contar con el apoyo necesario.

La educación es la clave para decidir lo que queremos, para terminar con la desigualdad social, no todas las personas tienen acceso a los anticonceptivos para prevenir embarazos no deseados. Es urgente escribir libros con información científica actualizada, educación sexual desde que somos niñas y niños como se hace en otros países y comenzar desde nuestras casas inculcando el respeto.

Solo cuando alguien es consciente de sus derechos tiene la convicción de luchar por ellos. En la medida en que las mujeres nos asumamos libres y sororas nos volvemos poderosas y podemos decir con certeza: mi cuerpo es mi territorio.

Ireri Palacios

Siento que la vida es un viaje, una búsqueda y la escritura un medio para conocerme. Amo este planeta y su soberbia Naturaleza, me dedico actualmente a la cocina vegana y a dar talleres sobre alimentación saludable. Pienso que la familia es lo más hermoso que tenemos.