Los mineros del NAICM

La necesidad de 63 millones de metros cúbicos de tezontle y basalto para la construcción del NAICM ha desatado una fiebre minera que ha estado destruyendo cerros como el del Tenayo.

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Este 28 de octubre se cumplirá un mes del asesinato de Jesús Javier Ramos Arreola, ingeniero activista y defensor del Cerro del Tenayo, territorio “protegido” que está siendo devastado para obtener material pétreo para la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), en el Lago de Texcoco.

Jesús Ramos denunció el ecocidio cometido en su comunidad, se presentó en conferencia de prensa para manifestar su adhesión a la Plataforma Organizativa de Pueblos contra el Nuevo Aeropuerto y la Aerotrópolis (https://todosvsnaicm.org), y a partir de ello junto con otros defensores de la comunidad comenzó a recibir amenazas.

En la plataforma informan de todas las afectaciones socioambientales que está causando la construcción del Nuevo Aeropuerto en los municipios cercanos al lago de Texcoco, entre ellas: el daño ecológico irreversible, destrucción de la biodiversidad, de arroyos y manantiales, daños a la salud, a las viviendas, a los bienes públicos (por el paso de tractocamiones), destrucción de zonas de valor arquitectónico, arqueológico y cultural, entre otras más.

La necesidad de 63 millones de metros cúbicos de tezontle y basalto para la construcción del NAICM ha desatado una fiebre minera que ha estado destruyendo cerros como el del Tenayo. Jesús Cervantes Díaz, otro activista, junto con más vecinos de Tlalmanalco, señalan que la minería no regulada está destruyendo un patrimonio municipal y nacional, ya que el Instituto Nacional de Antropología e Historia lo tiene relacionado como dominio histórico.

Desde el año pasado la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), clausuró once minas explotadas ilegalmente para la construcción del Nuevo Aeropuerto. El profesor César Ramos dice que desde hace dos años comenzó también la explotación del Cerro el Tezoyo y aunque ya les han clausurado varias veces, inmediatamente la vuelven a abrir. Su casa quedó a medio metro del precipicio por el uso de dinamita.

El Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) reporta 119 minas autorizadas, mientras que son más de 150 las que extraen material pétreo para el NAICM. Afectando a zonas de protección ecológica como lo son el Cerro de Tezontlalli, Cerro Gordo, Cerro Colorado y San Nicolás Tlaminca, Cerro el Tezoyo y el Cerro del Tenayo.

A partir del 25 de octubre y hasta el domingo 28 del mismo mes, se realizará la consulta pública para definir el futuro del NAICM. Para ello se presentarán dos opciones: La primera, continuar con la construcción del NAICM en el Lago de Texcoco que ya está financiada al 75 por ciento, y tiene un avance del 31 por ciento y la segunda: detener el proyecto y construir dos pistas en el Aeropuerto actual y otro aeropuerto en la base aérea militar de Santa Lucía que cuenta con un suelo mejor, que facilita la construcción y sería una mejor opción en caso de terremoto.

Aunque me encantaría participar en “el primer ejercicio democrático” de la próxima administración, no estoy conforme con ninguna de las dos opciones que están proponiendo Andrés Manuel López Obrador y su equipo. La opción uno continuaría con la construcción del ya comprobado proyecto ecocida que está alterando el milenario paisaje de la ciudad sagrada de Teotihuacán, además de que ya cobró la vida de un ser humano; un activista que solo trataba de proteger la vida tanto silvestre como humana. Y por otro lado la opción dos, ya analizada por el Instituto Tecnológico de Masachussets (MIT), que declaró que abrir dos pistas en la Base Militar de Santa Lucía y el funcionamiento simultáneo con el de Benito Juárez (actual aeropuerto), no es viable por el tráfico aéreo que se generaría en la zona. Para esta segunda opción también hay irregularidades como querer elaborar otro estudio a cargo de una (otra) agencia internacional el cual costaría nada más y nada menos que entre 150 y 200 millones de pesos, ¿para qué? ¿para que les digan lo mismo que el MIT?

¿Porque no pedimos otras opciones? Seguro que debe de haber algo mucho mejor.

Yuliana Flores

Soy mexicana, me gusta viajar, acampar, caminar en la naturaleza, ayudar a las personas, tomar fotos y cocinar de todo con mi toque personal. La música es mi mayor afición.

2 comentarios en “Los mineros del NAICM

  1. Buena columna, Yuli! Justo ayer escuchaba una entrevista que le hace Cristina Sada a su hermano, aviador él, en la que propone una tercera opción. Vale la pena conocer su punto de vista y someterlo al análisis de los expertos

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