La reforma que no fue

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¿Cómo explicar que un grupo de jóvenes pueden pasar 24 horas a la intemperie, sin dormir, sin un baño cerca, y no lograr la atención de los diputados y diputadas que se supone que nos representan?

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El 8 de junio pasado, desde el colectivo El Futuro Florece, presentamos en el Congreso local una iniciativa de reforma a la Ley Electoral. En la propuesta de reforma tocábamos 5 puntos clave para poder tener mejores elecciones en 2021: voto nulo efectivo, paridad en todo, elecciones justas, más debates con mejores propuestas y ayuntamientos que nos representen. Esos 5 ejes buscaban que en Nuevo León tuviéramos unas elecciones con piso parejo y más justas para todas las candidaturas.

En un primer momento, la gran duda que teníamos era cómo llamar la atención de los diputados del Congreso local. De acuerdo con la información del propio Poder Legislativo, los legisladores acumulan más de 950 dictámenes pendientes en las diferentes comisiones. 

Tan solo en materia electoral, el Congreso tenía 15 propuestas pendientes por revisar. Así que decidimos que estaríamos 12 horas afuera del congreso, buscando a las diputadas y diputados. Durante esas 12 horas les entregamos una copia de la reforma y les pedimos que la leyeran y la compartieran con sus bancadas. Al final de este ejercicio, logramos que 6 coordinaciones recibieran nuestra propuesta. Las únicas bancadas que no lo hicieron fueron la del PAN, la del PT y la del PANAL. 

Al término de la jornada, en una plática con mi amiga Alejandra, nos preguntábamos por el impacto que tendríamos si duplicábamos el tiempo de estancia frente al Congreso. ¿Y si en lugar de 12 horas, nos quedamos ahí 24 horas? era la pregunta que nos hicimos. Les propusimos esto al resto del Colectivo y todas las personas aceptaron. Alejandra hizo extensiva esta invitación a más personas y poco a poco se fueron sumando más voluntades. Así fue como llegó el día.

Varias colectivas feministas se sumaron a la iniciativa y el reloj comenzó a avanzar. Debo confesar que llegamos con mucha esperanza de que al pasar todo un dia y una noche afuera del Congreso, podríamos convencer a los diputados sobre la importancia del tema. Pusimos mesas y sillas afuera del edificio, y las guardias de seguridad nos pidieron explicar lo que haríamos ahí. ¿24 horas? repitieron con extrañeza, después de escucharnos. 

Las horas avanzaban y más personas se unían a la manifestación. Un par de horas después llegó un Senador de Nuevo León a dejar una carta al Congreso y al preguntarle si apoyaba la paridad en todo dijo que tenía que revisar el tema, como si la paridad fuera un tema sujeto a opiniones.

Cumplimos las primeras 12 horas y ya el cansancio se mostraba en nuestros rostros. Una amiga nos dio una clase de yoga, que nos permitió relajarnos un poco, justo a tiempo antes de ver con nuestros propios ojos a unas personas que llegaban a poner sellos de clausura a las puertas del Congreso. Inédito se queda corto al tratar de explicar lo que estábamos viviendo. Después de tremenda impresión, y ya con mucha hambre, decidimos ir por unos tacos que están por la calle Hidalgo y seguimos con nuestras conversaciones durante la madrugada. 

Unas horas después, vimos como el sol se asomaba entre las nubes y pudimos darnos cuenta de que estábamos viviendo las últimas horas de nuestra acampada frente al Congreso. Justo antes de cumplir las 24 horas, decidimos que dejaríamos una mesa con sillas en las puertas del recinto legislativo, reservada para que cualquier comisión que necesitara sesionar, pudiera hacerlo.

Pero al final nada ocurrió. Las comisiones que tenían pendientes sí se reunieron, pero ignoraron por completo nuestra iniciativa. Este pasado 9 de julio se cumplieron 31 días desde que la presentamos y ese mismo día se cerró la ventana de oportunidad para poder hacer reformas a la Ley Electoral de Nuevo León. 

¿Cómo explicar que un grupo de jóvenes pueden pasar 24 horas a la intemperie, sin dormir, sin un baño cerca, y no lograr la atención de los diputados y diputadas que se supone que nos representan? ¿Cómo explicar que esos mismos diputados y diputadas no pueden (o no quieren) dedicar 2 horas de las últimas 4 semanas para hacer su trabajo? Esto es indignante.

La ventana se cerró. Tendremos que llegar al 2021 con las mismas reglas inequitativas e injustas con las que se dio el proceso electoral de 2018. Es claro que a los partidos políticos no les interesa cambiar el status quo y permitir que más mujeres y más hombres participen dentro de la vida democrática de nuestro estado. 

Pero algo que es mejor que no olviden es que en 2021 tenemos elecciones. Y que cada una de las personas, antes de emitir nuestro voto, estaremos pensando en la Reforma que no fue.

Samuel González

Médico y politólogo. Busco nuevas formas de mejorar la salud pública en mi querido México. Soy parte de la comunidad Global Shapers y siempre estoy buscando formas de mejorar mi ciudad. Donador de sangre en Circula Vida y Donadores Compulsivos, lector empedernido y ciclista en formación.