La presunción de inocencia en tiempos de AMLO 

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Así, si el mismísimo Presidente, con niveles de aprobación del 80 por ciento, y el funcionario que presenta como conocedor del tema, te acusan públicamente en una conferencia que goza del mayor rating entre los noticieros matutinos durante la cual más del 90 por ciento de los oyentes tiende a creer lo que AMLO asegura, ¿es posible pensar que tu derecho humano a la presunción de inocencia se salvaguardará? 

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“Para mí una de las mejores sentencias de mi vida es la sentencia de Cassez, es el parteaguas en la historia del proceso penal en México, es cuando la Corte se pronuncia en forma más precisa sobre la presunción de inocencia”. Esta declaración de Olga Sánchez Cordero al ser entrevistada como posible Secretaria de Gobernación de llegar Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la presidencia, infundía confianza en torno al respeto de la legalidad y los derechos humanos. 

Recientemente, Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) -unidad cuyo propósito es coadyuvar en prevenir y combatir el lavado de dinero, el terrorismo y su financiamiento- aparece en la conferencia mañanera de AMLO para informar que haría saber a la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (FEPADE), que podrían haberse cometido delitos electorales con motivo del documental “El populismo en América Latina”. Habla de la comisión de delitos, de “campaña negra”, proyecta en pantalla nombres completos de accionistas y empresas, montos de operaciones e información relacionada con cuentas bancarias, califica de ilícito el financiamiento de estas empresas, incluso de eventual lavado de dinero. 

Enseguida, AMLO toma la palabra, menciona que con la nueva legislación el fraude electoral es un delito grave y por ello los implicados tendrían que ir a la cárcel y que la cuarta transformación quiere aportar el fin de ese grave y ya padecido delito. A la postre, Nieto manifiesta que tanto los creadores como los productores del documental podrían alcanzar una pena de hasta 15 años de prisión. Casi de inmediato, por las declaraciones de una sola persona implicada -Ricardo Sevilla- surgen los nombres de los intelectuales y periodistas a cargo de crear el contenido que se califica de “campaña negra”. 

A pesar del gran entramado proyectado por Santiago Nieto, no proporciona realmente información que permita concluir que se da el tipo penal que invoca pues lo que prohíbe el artículo 54 de la Ley General de Partidos Políticos es que se den aportaciones o donativos a partidos políticos o candidatos y él solo nos muestra -en letras resaltadas- los nombres de empresas y accionistas, y no de partidos o candidatos, quizá porque la finalidad de la unidad que encabeza nada tiene que ver con la persecución de delitos electorales. 

Ahora, la presunción de inocencia es el derecho de toda persona a ser tratado como inocente en tanto no se declare su culpabilidad en una sentencia condenatoria e implica que el gobernado no está obligado a probar su inocencia, sino que es al Ministerio Público a quien corresponde probar que se haya cometido un delito. 

Así, si el mismísimo Presidente, con niveles de aprobación del 80 por ciento, y el funcionario que presenta como conocedor del tema, te acusan públicamente en una conferencia que goza del mayor rating entre los noticieros matutinos durante la cual más del 90 por ciento de los oyentes tiende a creer lo que AMLO asegura, ¿es posible pensar que tu derecho humano a la presunción de inocencia se salvaguardará? 

A la luz de este cuestionamiento me resulta difícil mantener la confianza que se desprendía del nombramiento de Sánchez Cordero, así como tomar seriamente la propuesta de una “Constitución Moral” que enaltezca los valores, la ética y la honestidad, pues carece de legitimidad un proyecto que aduce basarse en el respeto cuando la administración que lo pregona, en la práctica, vulnera los más básicos derechos humanos como lo es la presunción de inocencia. Los avances logrados en México en materia de derechos humanos constituyen un acierto en el que no debe darse marcha atrás. 

Daniela Méndez

Abogada. Feminista. Sueño con un mundo donde la desigualdad de género se haya convertido en una anécdota histórica, increíble e inaudita para las niñas.