La ciudad de las montañas

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Protegida, abrazada por montañas, se encuentra la ciudad de Monterrey. Y ahí estaba, frente a mí una mañana, una imagen completamente surrealista flotando ante mis ojos. Irreconocible, semejando el cadáver de una ballena mordisqueada por tiburones: la montaña de las Mitras por su cara sur, más lastimada que nunca; para mí fue una conmoción, un mensaje. ¿Cómo pasó esto a la vista de todos? Me encontraba en el ángulo justo para apreciar la penosísima devastación que ha cambiado para siempre el rostro de la ciudad.

Quienes vivimos aquí, las llevamos grabadas en nuestra memoria; las extrañamos cuando estamos lejos y es lo que más causa admiración en los visitantes. Las llamamos cerros, pero son nuestras montañas: la Silla con una altitud de mil 821 metros, las Mitras con mil 303, Chipinque (la M para los locales) con mil 134. Todas ellas forman parte de la cordillera Sierra Madre Oriental, con aproximadamente 2 mil 350 kilómetros, abarcando 10 estados, desde Veracruz hasta Texas.  Con el estatus de Parque Cumbres de Monterrey pertenece a la Red Mundial de Reservas de la Biósfera desde el año 2006 (Programa MAB UNESCO).

Otro sitio explotado y amenazado es la Sierra Picachos, en el municipio de Cerralvo. Considerada uno de los pulmones de Nuevo León, actualmente la empresa Matrimar extrae alrededor de 800 mil toneladas de piedra caliza por mes y utiliza alrededor de 130 mil litros de agua diariamente, para lo cual se desviaron arroyos y la población hoy sufre desabasto del vital líquido (Publimetro, 13 de marzo 2020).

 Muchas de las empresas incumplen con las normas, no cuentan con inventarios de emisiones contaminantes, ni manifiestos de impacto ambiental para la mitigación y reparación de daños al medio ambiente.

Tenemos una responsabilidad que venimos evadiendo, los ecosistemas del municipio son patrimonio común de sus pobladores, en el Reglamento de Protección Ambiental de Monterrey, Artículo 52, se lee: “Los recursos naturales municipales son de prioridad fundamental para sus habitantes, por lo tanto, queda prohibido el daño a la flora y fauna y la contaminación del agua, el suelo y aire”. Sin embargo, cada noche y día respiramos aditivos y químicos dañinos autorizados por quienes están encargados de la protección al medio ambiente.

Creo que es necesario organizarnos y solicitar con carácter de urgencia, una asamblea extraordinaria con las autoridades municipales, en donde se nos informe sobre los criterios aplicados en el cambio de uso de suelos, urbanización en áreas protegidas, explotación, viaductos en el río, etc. Porque sus informes por escrito no concuerdan con esta realidad que nos explota en la cara y que nos tiene entre las ciudades más contaminadas en América. No queremos estar leyendo machotes de estudios sobre impacto ambiental, totalmente ofensivos por lo huecos e ineficientes. Queremos respuestas y autoridades que trabajen de verdad.

Con el calentamiento global, esto se va a poner peor; una ciudad con el crecimiento explosivo de la nuestra requiere planeación, sensibilidad e inteligencia. Las montañas son uno de los factores que influyen más en el clima y en la temperatura de un lugar, atrayendo lluvias. Por lo que el cambio de una ciudad industrial, a una ciudad realmente sustentable, es necesario.

Hace falta caminarlas, conocerlas. Podemos comenzar por devolverles su verdadera dimensión y nombrarlas por lo que son. Un cerro es una elevación de tierra aislada, nada más alejado del significado de nuestra cadena montañosa: la Montaña de la Silla, la Montaña de las Mitras, la Montaña de Chipinque. Aquí, en estas tierras, el suelo soportó una gran presión, que dio como resultado estas soberbias elevaciones naturales. Podemos inspirarnos en ellas, para ver más allá de la destrucción y convertirnos en guardianes de esta ciudad, vista exactamente como lo que es: ¡algo vivo e interconectado!

Ireri Palacios

Siento que la vida es un viaje, una búsqueda y la escritura un medio para conocerme. Amo este planeta y su soberbia Naturaleza, me dedico actualmente a la cocina vegana y a dar talleres sobre alimentación saludable. Pienso que la familia es lo más hermoso que tenemos.