Jorge Longoria

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El “gran problema” para nuestro director de la AET, es que los usuarios podemos decidir optar por un servicio más barato, más eficiente, más seguro, pero que no está “regulado” por el Gobierno. 

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Es evidente, la ciudad está viviendo una época de mucha contaminación y no podemos permitir que este tema “nos canse”.  ¿Son las pedreras? ¿Son las industrias? Una buena parte de la culpa la tienen ellas, cierto. Habrá que exigir al Gobierno (Federal y Estatal) que haga algo ya. Por mientras, ¿cómo podemos actuar nosotros?  Usar menos el coche sería una excelente opción. Pero ¿auto recetarnos un “hoy no circula” con esta calidad de transporte público? Tenemos 40 por ciento menos camiones que en 2015 ¿Cómo nos moveríamos todos los que decidiéramos dejar el coche? Con las condiciones actuales, muchos optarían por comprar otro carro, lo que aumentaría el problema que se quiere combatir. 

Es por eso que escuché con interés el programa de “La Grillotina” con Mario Gámez el día 5 de febrero. Tenía como invitado a Jorge Longoria, director de la Agencia Estatal del Transporte (AET), en una entrevista de más de una hora (para verla/escucharla da click aquí). Pensé que iba a escuchar algo esperanzador, que nos hablara de un futuro con un transporte público óptimo, que fuera atractivo usarlo. Yo quería escuchar algo que demostrara la trascendencia de este Gobierno Ciudadano y callar la boca de los detractores que tiene en la prensa y en los partidos políticos. Pero al escuchar la entrevista (que está aquí), quedé con la idea de que la acción más contundente que está tomando el gobierno para mejorar el transporte en Nuevo León, es “controlar” a los choferes que ofrecen servicios por medio de aplicación digital (Uber, Didi, etc.) , a quienes clasifica como “taxis piratas”. 

Escuché de su voz varias afirmaciones preocupantes. Dijo que los choferes de Uber manipulan la aplicación para aumentar la tarifa. Acusó directamente al periódico El Norte de que “nunca publica la verdad, o lo hace con verdades a medias” (por los reportajes de la corrupción en la AET a principios de enero y por uno más reciente sobre bases de taxistas piratas). Mencionó que Uber le paga la multa de 40 mil pesos a los que les recogen el vehículo. Dice que Uber está cometiendo delitos, que Uber no responde por los accidentes. No mostró evidencias de sus afirmaciones, solo lo aseguró. Cuando Mario Gámez mencionó que estas aplicaciones van a existir mientras no mejore el servicio del Transporte Público en el Estado, su respuesta fue: ¡No, y una vez que saquemos la regularización, quiero ver cuántos se quedan en Uber! ¡Muchos han huido! – Pero ¿y si yo quiero usarlo?, pregunta Gámez. – Si son capaces de pagar lo que van a cobrar ahora que estén regulados, úsenlo. Vamos a recoger al que levanta pasaje en la calle y si siguen… a todo aquél que tenga la aplicación.

¡Pero, qué postura tan valiente! ¡Qué golpe de autoridad! La falta de camiones, el Metro que no crece ni en vagones ni en líneas, los taxis destartalados con choferes muchas veces agresivos, (pero “oficiales”). La inseguridad que viven los propios taxistas (tres días después de la entrevista, asesinaron a tres personas que manejaban su taxi en una madrugada), la inacción de los dueños de las rutas ante el acoso contra mujeres en los camiones, los asaltos en los mismos, ¡la corrupción exhibida en su propia dependencia! Todo eso no importa, ni siquiera fue mencionado en la entrevista.  El “gran problema” para nuestro director de la AET, es que los usuarios podemos decidir optar por un servicio más barato, más eficiente, más seguro, pero que no está “regulado” por el Gobierno. 

Señor Longoria, en verdad llegué a pensar que el gabinete al que pertenece iba a ser detonante de un cambio. Sus acciones y palabras, pero sobretodo sus resultados, me indican que no tiene usted la capacidad para manejar el puesto que se le encomendó. Si fuera mi empleado, le pediría su renuncia. Pero ¡un momento! ¡usted es mi empleado! 

Carlos González

Soy alguien que escribe mejor de lo que habla y escucha mejor de lo que escribe. Respeto y cuido mi entorno, le soy agradecido a la naturaleza. Soy tan optimista que pienso que nuestro México tiene arreglo, aunque también considero que las fronteras sobran. Me encantan los perros, porque creo que son el modelo del humano ideal. Amo la música.