Honrar sus nombres

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Se pretende lograr una Justicia Transicional, que son procesos judiciales contra los máximos responsables de los más graves crímenes, para permitir a la sociedad y estado transitar de periodos de violencia extrema a la pacificación y reconciliación.

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“La justicia engrandece a la nación,

pero la injusticia es afrenta de las naciones”. 

Proverbios

El 30 de agosto se nombró el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada.  En el mismo mes de este año acudí a la presentación de la película Hasta los Dientes, un documental sobre la ejecución extrajudicial en marzo de 2010, de dos estudiantes de maestría del Tecnológico de Monterrey, quienes fueron exhibidos por el ejército y las autoridades inicialmente como delincuentes: alteraron la escena de la ejecución, les sembraron armas y así ensuciaron su reputación. Sus familiares lentamente y con dolor descubrieron todo, y desde esa fecha están buscando justicia y limpiar sus nombres. Solo eso quieren: verdad y justicia, dignidad para sus muertos. Eso es lo que todas las víctimas están buscando en este país. Hasta ahora más de 250 mil muertos por la guerra contra el narcotráfico. Según el Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas en México, son 37,435 personas, pero puede haber muchas más que no han sido reportadas. Los cuatro estados con mayor incidencia son: Tamaulipas, Estado de México, Jalisco y Sinaloa.

Todos conocemos el caso de los 43 estudiantes desaparecidos en Atyozinapa desde 2014, así como la llamada “verdad histórica” que solo ha agraviado más a las víctimas y sus familias, y también sabemos que en México hay una impunidad del 98 por ciento. Un país donde prácticamente no hay justicia y según declaraciones de la exministra Dra. Olga Sánchez Cordero: todas las procuradurías están podridas.

¿Cómo se logrará la justicia y la verdad para estos miles de víctimas y sus familias violentadas por la muerte, desaparición, tortura, etiquetación y/o calumnia a sus nombres? Es una afrenta muy sentida por ellos.  Desde el 7 de agosto del presente se están llevando a cabo Foros para la Pacificación y Reconciliación Nacional, promovidos por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y presididos por el futuro Secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, con especial atención y escucha a las víctimas y sus familias.

Se pretenden establecer Comisiones de la Verdad con la finalidad de investigar y explicar los patrones de violencia de los últimos años, las redes criminales y la protección política que produjeron los terribles crímenes.  Se pretende lograr una Justicia Transicional, que son procesos judiciales contra los máximos responsables de los más graves crímenes, para permitir a la sociedad y estado transitar de periodos de violencia extrema a la pacificación y reconciliación.  Según Jacobo Dayán, especialista en Derechos Humanos y analista internacional, ésta contiene necesariamente cuatro elementos: Comisiones de memoria y verdad, justicia, reparación a víctimas y garantías de no repetición.

La verdad y la justicia son indispensables para resolver de manera responsable un pasado violento eliminando la impunidad, el velo de silencio y la narrativa oficial.  También es muy importante la recuperación de la memoria y la verdad, no permitir el olvido y enterrar el pasado sin explicarlo ni entenderlo cabalmente. Para eso las comisiones de verdad se nutren de información oficial, pero también de testimonios de miles y miles de víctimas, testigos y victimarios.

En el ejercicio del análisis de la información se deben de comprender las causas y consecuencias de las violencias, sus entornos, patrones, responsabilidades institucionales y personales, impacto de la corrupción e impunidad y afectaciones a víctimas y colectivos. Y al concluir se debe presentar un informe para mostrar los patrones de violencia para poder enfrentar el pasado y construir el futuro.

Estos informes son fundamentales para los procesos de justicia que necesariamente deben seguir después. Además, se debe contribuir a la reparación de las víctimas y a la no repetición.  No se trata de impunidad, “perdón y olvido”, de ninguna manera.

Es necesario dignificar y honrar el nombre de los miles y miles de víctimas con la verdad y la justicia, ellas y la sociedad demandan justicia y verdad, por separado.  Hasta entonces tendrán paz ellas y sus familias sufrientes. Hasta entonces tendremos paz como sociedad.

Carmen Quintana

Psicóloga, escribir es mi voz.  Me inspira compartir mis  experiencias de vida y fe y apoyar a muchos a través  de ellas. Con mucho cariño.