Fracking o no Fracking, esa es la cuestión

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La Administración de Información Energética de EUA menciona a México como el sexto país con más gas y petróleo lutita (“shale”) , aprovechables únicamente con esa técnica. Nuestro país se debate entre si usar o no esta controvertida tecnología.

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La técnica del fracking o fracturación hidráulica, ha convertido a Estados Unidos de América (EUA) en el mayor productor de petróleo del mundo, duplicando en menos de una década su producción de 5 a 10 millones de barriles por día, según el American Enterprise Institute. 

La Administración de Información Energética de EUA menciona a México como el sexto país con más gas y petróleo lutita (“shale”), aprovechables únicamente con esa técnica. Nuestro país se debate entre si usar o no esta controvertida tecnología.

El fracking es una técnica (redituable cuando el petróleo es caro), que consiste en inyectar agua a alta presión con ciertos aditivos químicos (750, según un informe presentado por los demócratas en el Congreso de EUA), para ampliar las fracturas existentes en sustratos con contenido de gas y/o petróleo y que no son explotables con las técnicas tradicionales.

El proceso se consideró seguro en un reporte del 2004, de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), ampliamente citado por las empresas petroleras, pero la enorme evidencia y presión del público forzaron a la EPA a rectificar y en su informe final (EPA/600/R-16/236F, 2016), menciona que el fracking es una amenaza a los suministros de agua de EUA en ciertas circunstancias.

En EUA, las élites militares y políticas con amplios intereses en la industria del petróleo, la han exentado de regulaciones aplicables a otras industrias, tales como la Ley del Agua Limpia y Segura para Beber, que mediante intermediación del vicepresidente Dick Cheney, exentó a las corporaciones en revelar los químicos utilizados en el fluido del fracking;  la Ley de Conservación y Recuperación de los Recursos, que desde 1988 exentó a las compañías de gas y petróleo en la regulaciones de desechos peligrosos;  la Ley  de Superfondos, que requiere a los contaminadores remediar por emisiones de carcinógenos tales como el benceno o el bifenilo ploriclorado (PCB); la Ley Integrada de Respuesta, Compensación y Responsabilidad Ambiental para financiar la limpieza de sitios contaminados, entre otras.

Un caso llamó la atención de los medios cuando un trabajador de fracking, con salpicaduras de una sustancia conocida como ZetaFlow fue atendido por la enfermera Cathy Behr, que fue afectada por la exposición y estuvo en situación crítica en cuidados intensivos con fallas múltiples en sus órganos. Afortunadamente se recuperó semanas después, aunque no se sabe de los efectos a largo plazo de su exposición; del trabajador no se supo después que pasó. El propietario de la marca (Halliburton), no quiso indicar la composición de la sustancia alegando que era un secreto comercial. 

Theo Colborn, una científica independiente especializada en efectos de químicos en bajas dosis testificó ante el Congreso de EUA que cerca del 84 por ciento de los químicos encontrados en los pozos están catalogados como peligrosos en las listas de normativas de EUA. Algunos de ellos como el 2-butoxietanol, uno de los productos más utilizados en el proceso, causan, en bajas dosis, múltiples efectos en la salud tales como cáncer suprarrenal y es un irruptor hormonal como los PCB que se considera entre los motivos que están extinguiendo a las orcas. El etilenglicol (anticongelante) también muy utilizado, no es separable del agua mediante ósmosis inversa. La mayoría de estos tóxicos de efectos crónicos, disminuyen de manera sensible la esperanza de vida.

En lo que respecta a sismos inducidos, en el estado de Oklahoma en EUA, las actividades de fracking han causado que de tener dos sismos de magnitud igual o mayor a 3 al años, ahora se registran dos o más diarios en el centro y este de EUA, la tendencia es similar de acuerdo con el Servicio Geológico de EUA. 

Un estimado conservador del tamaño mínimo de un sismo que pudiera causar daño es una magnitud de 2.6, basado en estándares alemanes. 

Considerando los riesgos de contaminación de los acuíferos, la gran cantidad de agua requerida, la sismicidad inducida y el efecto desconocido de los aditivos químicos utilizados, varios estados han prohibido su uso, tales como Vermont (2012) y New York (2014). Algunos países también lo han prohibido, como Francia y Bulgaria y hay moratorias para su uso en Canadá y Sudáfrica. Mientras en Colombia hay proyectos para prohibir el fracking y otros han levantado la moratoria, como Inglaterra (2012).

Con esta información, ¿cuál es la respuesta? quienes dicen  que SÍ al fracking, son los que se quedan con las riquezas de la explotación del gas y petróleo y quienes dicen que NO, son quienes corren los riesgos y sufren de una disminución en su esperanza de vida.

Sergio Garza Ayala

Desarrollo software e imparto cursos de riesgos industriales, me gusta la ciencia y viajar a sitios donde se pueda apreciar la magnificencia de la naturaleza, cultivo orquídeas, cactus y plantas raras, evalúo cursos en línea de Coursera y en ocasiones escribo.