Felicidad tras el desabasto

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 La tormenta del desabasto crea la oportunidad de hacer una pausa, reflexionar y reconstruir la forma de movernos. ¡Debería alegrarnos a todas las personas que habitamos Monterrey!

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¿Por qué las ciclistas estamos felices tras la crisis del desabasto de gasolina?

No es que seamos inmunes frente al agobio, claro que preocupa el devenir de nuestro país. Pero atención, la tragicomedia del desabasto deja entrever un segundo acto que trae regalos positivos y tangibles. Familia regia, es hora de revisar la experiencia vecina y tomar acciones.

Imaginen una mañana yendo a su trabajo o a la escuela sin tanta congestión vehicular, respirando aire limpio ¡de ensueño! Esto es una realidad en Jalisco, CDMX, y Estado de México tras la falta de combustible.

 Por mencionar un ejemplo, tan sólo el sistema de bici pública de Guadalajara (GDL), que no contabiliza los viajes hechos con bicicleta propia y que registraba 64 mil viajes diarios en el 2017, para el 12 de enero de 2019 se había duplicado hasta 102 mil. En la Sultana del Norte se hacen 52 mil viajes diarios en bicicleta, la mitad de lo que sucede estos días en Guadalajara. Según el Plan de Movilidad en Bicicleta para el Área Metropolitana de Monterrey (BiciPlan, 2014), esta cifra podría multiplicarse hasta 733,000. Evidentemente la infraestructura y acciones de cultura vial que contemplan el BiciPlan siguen en el escritorio, pero, en lo que lo retoma el gobierno estatal y nos enfrentamos a la crisis de gasolina ¿qué tanto aumentarán los traslados en bici?. ¿Y si tuviéramos en las cabeceras municipales sistema de bici pública para recorridos cortos? ¿Será momento para instalarlo?

 Tanto disminuyó el uso de vehículos motorizados en GDL y Ciudad de México (CDMX), que estos días respiran aire más limpio. La capital tapatía reportó un decremento del 7 por ciento en sus niveles de contaminación, mientras que en la CDMX llegó a bajar 60 puntos por partículas PM10 y PM2.5. En cambio, Monterrey se declaró 3 veces la alerta ambiental en lo que va del año. El uso excesivo del auto en la ciudad, junto con las pedreras, industria y sector inmobiliario, ocasionan más de 2000 muertes al año en el área metropolitana de Monterrey (AMM). ¿Sienten molestia en la garganta? ¿les gustaría respirar sin reservas?

 Incluso, y sin esperarlo en medio del caos, ¡disminuyeron los hechos delictivos!. Después de que 200 elementos de policía de Nezahualcóyotl, Estado de México, dejaron sus patrullas e hicieron los rondines de vigilancia arriba de las bicis; el Alcalde del municipio Juan H. de la Rosa García, informó, según recoge una nota publicada en La Jornada el día 14 de enero, que los hechos delictivos bajaron en un 30 por ciento. Motivo por el cual han decidido mantener el programa permanentemente y capacitar a 600 ciclopolicías. En cambio, en Monterrey, según resultados del INEGI en 2017, el 84.8 por ciento de la población se siente menos segura, con todo y los 156 millones de pesos que el municipio invirtió el mismo año para la compra de 228 unidades nuevas para vigilancia y vialidad.

 La tormenta del desabasto crea la oportunidad de hacer una pausa, reflexionar y reconstruir la forma de movernos. ¡Debería alegrarnos a todas las personas que habitamos Monterrey! Desde hace una década, colectivos ciudadanos como Pueblo Bicicletero y Únete Pueblo en Monterrey han planteado estas propuestas, invitándonos a cuestionarnos nuestra dependencia al auto, salir un poco de la burbuja de metal y generar alternativas sostenibles al momento de desplazarnos.

 Es verdad que no todas tenemos la posibilidad de usar la bici, entonces, según las condiciones de cada persona, podemos crear un sistema multimodal de transporte que combine la bicicleta con vías peatonales en buen estado, metro o camión, y solo en casos indispensables el coche particular. ¿Les gustaría llegar a casa tras un día pesado; pero felices, con energía y salud para convivir? Velar porque movernos en la ciudad sea seguro, digno, accesible, eficiente; solucionaría nuestros graves problemas de salud pública y congestionamiento vehicular.

 *Nota: Según el presupuesto del BiciPlan en el 2014, implementar la totalidad del plan en 5 años, costaría aproximadamente 400 millones de pesos, el equivalente a dos o tres pasos a desnivel.

Lety Esquer

Me intrigan y apasionan las interacciones sociales. Me he dedicado a aprender de ellas y acompañar procesos para la organización y la colaboración. Sueño con una ciudad renovada. Por lo mismo, soy parte de Pueblo Bicicletero y Femibici. Aunque mi paz se encuentra en la calma del hilo y la aguja de un bordado, a @ritmocaracol.