¡Está camión!

Tuvimos un problema de abasto de gasolina ¿por qué razón? Es lo de menos. Lo importante es que ese “problema” ha destapado uno peor. Pensamos que el camión es para los “jodidos”, pero en realidad, estamos jodidos porque no usamos camiones (precisamente, porque lo camiones están bien jodidos). 

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Es 24 de enero 2019, son las 8 am. Estoy sentado en una cafetería en la Avenida Leones, en Cumbres, a dos kilómetros de mi casa. 200 metros más adelante, hay una gasolinera y la fila llega hasta aquí. Un empleado del centro comercial en donde estoy, controla que los “formados” no tapen la salida de nuestro estacionamiento. Yo llegué aquí caminando. 

En la cafetería hay un periódico y me llama la atención una noticia: “Mejora abasto, y regios arrasan”. Se refiere a que, a pesar de que llegaron más pipas a Nuevo León, las gasolineras vendieron en dos horas lo que normalmente venden en un día. ¿Por qué reaccionamos así? ¿No hubiera sido más sensato economizar la gasolina que ya traemos y usar menos el coche? Sería imperdonable para mí, si los pendientes de mi trabajo los puedo hacer en mi laptop, si hay cafeterías cerca y además soy cafeinómano, no “aprovechar” esta situación para “tener” que trabajar en tenis desde un Starbucks. 

Pero, ¡un momento! ¿Qué tal si mis actividades diarias me obligaran a desplazarme más allá de mi pequeña ruta? ¿qué tal si mi oficina estuviera a 20 kilómetros de mi casa, en algún parque industrial? ¿y si tuviera que llevar hijos a la escuela? ¡Claro! Soy una persona consciente: “ante la contingencia, andaría en camión”, pienso. Luego, veo que pasa un Ruta 23 en dirección al centro. No viene lleno; viene lo que le sigue a lleno. Gente parada, gente en las puertas. Y como cosa hecha a propósito, pongo atención a la otra noticia que encabeza el periódico: “Hay 40 por ciento menos camiones en Nuevo León”.

Cifras dadas por los propios empresarios, indican que en el 2015 había 5,500 unidades en funcionamiento. Actualmente hay 3,282 (Periódico “El Horizonte”, 24 de enero 2019). ¡Hay menos camiones! Además, para un día normal de trabajo o escuela, ir y venir desde casa, tomando dos unidades, le sale a una persona en 960 pesos al mes. Si esto lo multiplicamos por tres (suponiendo que se tiene solo un hijo en la familia), estamos hablando de $2,880 pesos mensuales. Y aquí no estoy considerando más que las salidas de rutina, sin contemplar paseos, visitas o compras de víveres. ¡Está camión!

Si hacemos números, sale más barato tener un carro. ¿Gastar casi 3 mil pesos al mes, invertir tiempo, viajando parado, amontonado, caminar, pasar calores o fríos y además estar frecuentemente expuesto a un asalto? Hoy en día, por ese mismo precio puedes tener un Spark nuevo, con clima. ¿Quién quiere andar en camión?

No tengo idea de cuánto destina el Gobierno Estatal para mejorar la movilidad de Nuevo León. Lo que me queda claro es que desde hace varios sexenios “mejorar la movilidad” significa ampliar avenidas, construir jorobas, pasos a desnivel, hacer todo para que los carros fluyan con libertad (y a velocidad).

 Algún amigo de la Ciudad de México me dijo que le “encanta” manejar en Monterrey porque hay varias alternativas para llegar a todos lados. El problema es que todas ellas son en carro. El Metro tiene el mismo tamaño desde hace 12 años y la misma ruta desde hace casi 30. Camiones, ya lo dije, hay menos. Aunque me encanta la bici, nuestra ciudad es un riesgo.

Tuvimos un problema de abasto de gasolina ¿por qué razón? Es lo de menos. Lo importante es que ese “problema” ha destapado uno peor. Pensamos que el camión es para los “jodidos”, pero en realidad, estamos jodidos porque no usamos camiones (precisamente, porque lo camiones están bien jodidos). 

Ya voy de regreso a mi casa y volteo hacia el oriente. El cielo está despejado, la perspectiva que tengo de nuestro Cerro de la Silla debería de ser espectacular, pero sólo se alcanza a ver una triste silueta. La contaminación lo tapa todo. ¡Menos mal que no hay gasolina!

Carlos González

Soy alguien que escribe mejor de lo que habla y escucha mejor de lo que escribe. Respeto y cuido mi entorno, le soy agradecido a la naturaleza. Soy tan optimista que pienso que nuestro México tiene arreglo, aunque también considero que las fronteras sobran. Me encantan los perros, porque creo que son el modelo del humano ideal. Amo la música.

15 comentarios en “¡Está camión!

  1. Me quejaba del Ruta 23 de hace 18 años por qué no me valían mi tarjeta de la UNI por falta de sello y me cobraban $ 2.20 y me parecía un robo , hoy en día con una tarjeta feria que aparte te venden a $20 pesos y el costo del pasaje es de $18 me siento ENCA.. míonado .Es más difícil y costoso pagarle a un hijo el transporte o pasaje para sus estudios que el pago de rectoría en el semestre es increíble como el Bronco les mintió a los estudiantes con esa promesa de campaña Transporte GRATIS para estudiantes ya mejor no le sigo por que me ENCA…miono más

  2. Felicidades “cuñito” excelente lectura, me transportó a mi tierra amada y también arruinada por la deficiencia de las autoridades que solo lucran con el poder.
    Felicidades por un sueño más logrado. Que sigan los éxitos. Te quiero.

  3. Excelente articulo, el cual nos transporta a la cruda realidad de nuestra hermosa ciudad, lucrada por nefastos gobernantes! Está Camión !!!
    Me encantó, felicidades Carlos !

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