El gasolinazo y la oposición que se volvió gobierno

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Cuando triunfaron, algunos pensaron que los de Morena y sus aliados revertirían eso, pues si definían el “gasolinazo” como algo muy malo, entonces cabía esperar que ellos hicieran lo contrario: algo muy bueno. . Sabemos que Morena no necesita aliados en este momento para aprobar casi cualquier cosa en la Cámara de Diputados.

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En estos días celebramos otro nuevo récord mexicano: nuestra gasolina verde, la “barata”, ya rebasó los veinte pesos el litro y la Premium llegó a 21.50. Si el “gasolinazo” fue definido como malo cuando estaban en la oposición por quienes están en el poder, ¿podemos todavía esperar que lo reviertan?

Antes de responder, comparemos con lo que cuesta en Estados Unidos. En el sitio GlobalPetrolPrices.com se informa que hoy, 21 de mayo de 2019, el precio por litro era de 85 centavos de dólar (unos 15.64 pesos, tomando el tipo de cambio a 18.40). Pero como allá el precio está realmente liberado, en diversos lugares es bastante más barato: en la gasolinera de Sam’s Club en San Marcos, cerca de Austin, la gasolina más barata costaba 54 centavos ($9.94 pesos), en la gasolinera de Costco en Camillus, N.Y., el precio del litro de gasolina era de 72 centavos (13.25 pesos).

A usted y a mí nos han dado muchas justificaciones para la aprobación del gasolinazo y no las repetiremos. Recordemos que, en octubre de 2016, de acuerdo al sitio del Índice Nacional de Precios al Consumidor (elinpc.com.mx), el precio de la Magna era de $13.98 (un incremento a hoy del 43 por ciento) y de la Premium era de 14.81 (aumento de 45 por ciento, costando hoy 21.46). En el Congreso de la Unión la votación para el gasolinazo fue masiva pues en virtud de un acuerdo entre PRI, PAN, PVEM, PRD, MC, PANAL y PES, votaron juntos por “liberar” el precio de la gasolina.

Y desde entonces supimos la postura de la bancada de Morena en el Congreso de la Unión: ellos rechazaron el incremento, supimos que los 35 diputados de ese partido votaron en contra, ninguno se abstuvo o votó a favor. Una postura que muchos mexicanos agradecimos. De hecho, durante la campaña electoral se usó esa votación como un instrumento de ataque: decían algo como “la mafia del poder decidió y el PRIAN y sus aliados votaron el gasolinazo y perjudicaron con ello al pueblo de México”, “solo Morena votó en contra”; en el sitio “morena.si”, de Morena según entendemos, apareció una nota titulada “Con excepción de Morena, diputados imponen nuevo gasolinazo para 2018”.

Cuando triunfaron, algunos pensaron que los de Morena y sus aliados revertirían eso, pues si definían el “gasolinazo” como algo muy malo, entonces cabía esperar que ellos hicieran lo contrario: algo muy bueno. Sabemos que Morena no necesita aliados en este momento para aprobar casi cualquier cosa en la Cámara de Diputados. Si fuera su voluntad el revertir el gasolinazo, ¿podrían hacerlo? ¡Por supuesto! Sin ayuda de nadie podrían tener la mayoría de la votación, si siguen votando con ellos los del PT y del PES, su mayoría sería abrumadora, pero, ¿lo harán?

La respuesta es no. El Secretario de Hacienda, Carlos Urzúa Macías, según una nota de Proceso titulada “Con AMLO, el precio de gasolinas se manejará igual que con Peña”, afirma que “estamos pensando en incrementar cada año, por inflación, el precio”. Y usted y yo vimos a López Obrador afirmar lo mismo en la televisión nacional. Decía lo mismo: “en términos reales no se va a incrementar, pero en términos nominales sí, por la inflación” Y vemos que la gasolina se incrementa mucho más allá de la inflación, y no lo hace anualmente, sino a diario. ¿Por qué algo que era perverso, se volvió aceptable? ¿La postura de Morena era solo propaganda para llegar al poder?

Hay un dicho que afirma que “las cosas son como son… hasta que cambian”. Acostumbrémonos a la idea: lo que antes era malo, hoy no lo es; lo que hizo la “mafia del poder” fue perverso, pero hoy considerándose legitimados por la fuerza abrumadora de treinta millones de votos, toman las mismas decisiones que la vieja burocracia gobernante, lo que no los hace distintos, sino iguales.

Saúl Hiram Souto Fuentes

Es Licenciado en Filosofía, Maestro en Bibliotecología y Doctor en Educación. Fue bibliotecario por 34 años y director de bibliotecas durante 21, dirigió las Bibliotecas de la Universidad de Monterrey, y del Tec de Monterrey, en Querétaro, fue maestro y Coordinador de la Licenciatura en Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL; es Coach Ontológico por CoCrear Internacional.