El dinero y los hijos

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Como padres, ¿los preparamos para que sobrevivan, financieramente hablando?, les habremos dado el mejor ejemplo como padres en cuanto a la forma en que deben de utilizar sus ingresos. La mayoría de los chavos van por una profesión u oficio, mas no se especializan en cómo gastar y no digamos cómo cuidar mejor el dinero que ganan.

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“Papi vamos al cajero para que te dé dinero” a los 8 años. “¿Papi, no pagaste el WiFi?” a los 16.

Evitar hablar de dinero en la mesa es una regla que no se debe romper. El dinero no es la felicidad dice el dicho popular, pero es innegable que es necesario para muchas cosas. También es fuente de muchos problemas cuando no se tiene suficiente para cubrir las necesidades básicas o se carece totalmente de él. Y en algunos casos donde se tiene en demasía, acarrea infinidad de problemas. Dicen que hablar de dinero en una conversación que no sea de negocios, no es correcto, ni elegante. 

Siguiendo entonces esas premisas o dichos, ¿qué estamos haciendo con las nuevas generaciones? cuando se ha dicho hasta el cansancio que se debe educar con el ejemplo. 

Como padres, ¿sabemos en qué se gastan nuestros hijos el dinero que les damos?, llámese mesada o dinero para gastos en general. Pero lo más interesante e importante de todo, ¿saben nuestros chavos cómo nos ganamos el dinero que ellos se gastan?, el dinero con el que compramos todo lo que ellos necesitan y muchísimas veces cosas que no necesitan. 

Si ponemos a discusión cuál es la edad apropiada para que los niños y jóvenes conozcan el valor del dinero, habrá muchas discrepancias, pues algunos opinaremos que cuando cursan la educación primaria y algunos otros diremos que hasta que comiencen su educación superior o prepa. Creo que todos estaremos en lo correcto, los chavos son muy diferentes y su entorno también.

En algún momento nos habremos puesto a pensar o tal vez hacer un pequeño ejercicio de lo costoso que son los hijos, hagamos la aclaración de que este texto no se trata de un reclamo o grito desesperado, más bien de una pequeña reflexión acerca de lo que ofrecemos como padres en su educación y desarrollo y de lo que esperamos cada uno de nuestros propios hijos.

Entonces los hijos, los suyos y los de cada uno de nosotros, esos que no esperan ayuda alguna, esos jóvenes que pueden ir a escuelas públicas o privadas y que en muchos de los casos buscan una beca directa con alguna universidad, esos jóvenes son los que no esperan nada del gobierno, solo de sus padres.

Tomando en cuenta que somos proveedores, ¿qué tanto estamos dispuestos a negociar como padres cuando llega el momento de que escojan la carrera que deberán estudiar?, ¿cuál debe ser la mejor forma de aconsejar?. Les diremos que hagan lo que les guste, lo que les apasione o donde les irá mejor económicamente. Me imagino que opiniones habrá muchas y muy variadas.

Pero ¿qué es lo que pasa cuando esos chavos terminan una carrera profesional e incluso una maestría? Como padres, ¿los preparamos para que sobrevivan, financieramente hablando?, les habremos dado el mejor ejemplo como padres en cuanto a la forma en que deben de utilizar sus ingresos. La mayoría de los chavos van por una profesión u oficio, mas no se especializan en cómo gastar y no digamos cómo cuidar mejor el dinero que ganan.

Después de todo lo anterior, considerando la educación y el apoyo, como madres o padres ¿alguna vez nos habremos quejado en silencio, con nuestra pareja o algún confidente de todo lo que esperamos de ellos y de la forma en que demuestran el afecto hacia nosotros? Si la respuesta fue un sí, recuerda querido lector que todos los hijos son iguales pero diferentes, con distintas capacidades y todos tienen diversas maneras de manifestar su cariño y afecto. No esperemos más de lo que a ellos les salga de forma natural.

Miguel Angel Pinal

Mi esposa dice de mí que soy alegre, alborotador, divertido, soñador, trabajador, excelente conversador, buen hijo, excelente esposo y padre... y yo digo que soy respetuoso de las formas y los fondos, seguidor de la política nacional desde niño. Padre, esposo, amigo. De oficio, constructor.