El acompañamiento

Nuestro trabajo es totalmente voluntario, lo hacemos con la firme convicción de que las mujeres debemos ejercer nuestros derechos, y el tener la autonomía de nuestro cuerpo es nuestro mayor derecho humano.

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Es un miércoles con mucho trabajo, y de pronto recibo un mensaje de un teléfono desconocido. Ella omite su nombre y me dice: Hola, ¿me dijeron que tú me puedes apoyar?, mi respuesta es como siempre: ¡Claro! ¿en qué te puedo apoyar?, lo siguiente que ella menciona es: necesito información porque estoy embarazada y no puedo tener otro hijo, tengo cuatro…

El proceso comienza brindando información, donde le explico que un derecho que ella tiene es elegir sobre lo único suyo, su cuerpo. Así es como comienzo mis acompañamientos a mujeres que deciden interrumpir su embarazo.

Cuando comencé a trabajar el derecho a decidir realizando acciones legislativas, no tenía el contexto principal que era el vivir un acompañamiento a una mujer que quisiera ejercer su derecho a decidir sobre su cuerpo. Fue así como tiempo después conocí a unas mujeres que luchan incansablemente por la despenalización social y legal del aborto, ellas son Las Libres, de Guanajuato. Así me di cuenta de que tenía que acercarme más a las mujeres, y luchar para que pudieran tener un aborto libre de estigma. Esto, el estigma, es lo que nos hace castigar a otras personas por sus acciones, por no corresponder a lo que creemos que debe de ser. Al estigmatizar no permitimos que la persona viva su vida como lo decida. Fue así como comenzó mi proceso de aprendizaje para ser acompañante.

A nivel personal fue todo un caos, habiendo sido educada en una familia católica, y en colegio católico, mis creencias personales eran muy fuertes sobre la cuestión del aborto, así que el deconstruir esas ideas fue un trabajo personal muy duro, no fue de la noche a la mañana, fueron años, los que me tomó realizar este cambio.

Me gustaría plasmar lo que hacemos las mujeres acompañantes.

Nuestro trabajo es totalmente voluntario, lo hacemos con la firme convicción de que las mujeres debemos ejercer nuestros derechos, y el tener la autonomía de nuestro cuerpo es nuestro mayor derecho humano. Las mujeres que acompañamos también trabajamos, estudiamos, dedicamos tiempo después o durante nuestras labores para escuchar e informar a las mujeres que llegan a nosotras. Se les apoyan en su proceso, la información que se comparte tiene base científica, no tiene nada que ver con cuestiones oscuras, como muchas personas lo piensan.

El proceso de acompañamiento nos hace ser mujeres comprometidas. Entre las acciones que realizamos está el escuchar o leer cómo se siente la mujer, apoyar y orientar sobre las diversas formas en que se puede llevar a cabo un aborto, se brinda información sobre otras redes a nivel nacional e internacional, por si así lo necesitan las compañeras. Así mismo estamos disponibles las 24 horas en el proceso de acompañamiento y, si es necesario, estamos a su lado.

No conforme con esto, las mujeres que hemos decidido acompañar, también buscamos seguir capacitándonos, informándonos y, sobre todo, también averiguamos la manera de cuidarnos tanto emocional como físicamente para lograr brindar lo mejor de nosotras a las mujeres que a quienes acompañamos.

Algo que marcó mi vida dentro de esta actividad es el saber que el acompañamiento elimina la criminalización, como lo señala Verónica Cruz de Las Libres, ya que en cada uno de ellos se busca que las mujeres tengan un aborto libre y seguro y, no conformes con eso, que lo vivan como un derecho.

Acabar con el estigma nos hará mujeres libres de prejuicios. Para lograr esto es importante no calificar o etiquetar, no crear estereotipos, no discriminar y por supuesto, la no separación; no crear una falsa dicotomía entre, por ejemplo, nosotras y ellas, haciendo que las mujeres se puedan sentir avergonzadas.

Este trabajo es arduo y estamos en el camino, las acompañantes vamos dando pasos firmes junto con las mujeres que acompañamos para una vida real libre de violencia y que podamos elegir sobre nuestro cuerpo.

Sandra Cardona

Luchadora social y feminista. Trabajo centrada en la erradicación de la violencia, el derecho a decidir de mujeres y personas con capacidad de gestar.

9 comentarios en “El acompañamiento

  1. De todas las cosas que hago, acompañar es sin duda una de las que me enorgullece enormemente, acompañar en guiar, informar, luchar, sacrificar, levantar, quitar, poner, dar… pero sobre todo amar, un tipo de amor aún incomprendido, en el que entregamos todo por apoyar a quien no conocemos (la mayoría de las veces) que lucha contra todos y te escoge a ti, desconocida, para luchar en su batalla, y ahí estamos con ellas, porque amamos, lo que somos, lo que son y lo que hacemos. Gracias por ser y estar, me encantan tus palabras!

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