¿Deben existir las fotomultas?

Ante el panorama que hoy vemos yo le diría que no solo es conveniente que las fotomultas existan, ojalá se extendiera a una multitud de dispositivos de registro e identificación de infracciones, este es, literalmente, un asunto de vida o muerte.

Por |
Compartir esta nota:
Facebook
Twitter
Google+
WhatsApp

Permítame iniciar afirmando que sí. Según las autoridades del municipio de Guadalupe en Nuevo León, con la implantación de esa medida en zonas específicas, pasaron de 55 muertes en 2016 a una en 2017.

Con las fotomultas se tiene la intención de que se disminuya la velocidad para bajar la cantidad de accidentes que tienen relación directa con ella. Los argumentos para rechazarlas son muchos, pero básicamente, lo hacemos porque no queremos que nos multen. Tampoco reconocemos que cualquier derecho tiene aparejadas obligaciones, en este caso una de las más importantes es la de no conducir a exceso de velocidad. Los políticos han aprovechado estos impulsos de la población y usan la eliminación de fotomultas como bandera para atraer votos, pero eso es populismo y nosotros debemos ser realistas.

Al accidente se le dice de esa manera porque no se le espera, pero reflexionemos un momento: ¿es verdad que no son previsibles esos “accidentes”? probablemente el de ese momento exacto no, pero conduciendo vehículos siempre por encima de los límites, habrá colisiones en todas partes.

En el área metropolitana de Monterrey la conducción de vehículos es un asunto muy preocupante (si yo no fuera muy mesurado al escribir, diría que se maneja de la “tiznada”). Según la Organización Panamericana de la Salud, México ocupa el séptimo lugar mundial en cuanto a muertes de este tipo, y el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), reportó que, en 2013, Nuevo León, fue el estado puntero en accidentes de tránsito de todo el país con 75,931; compárelo con los 11,449 accidentes ocurridos en la Ciudad de México.

Algunos consideramos que el asunto de los accidentes viales es un tema de salud pública y de salud ocupacional que provoca, todos los días y a todas horas, cientos de eventos que se reflejan en múltiples aspectos de la vida en comunidad: tiempo de trabajo perdido por parte de los involucrados, y por los embotellamientos aparejados a cualquier accidente; horas laborales que también se pierden por los trámites en tránsito, aseguradoras, taller; espera de los vehículos siniestrados, etc.; afectaciones en la salud, golpes, raspones, fracturas, órganos dañados, visitas al médico, estancias en el hospital, miembros amputados, rehabilitaciones por meses y lo peor de todo: la muerte de muchas personas, de las cuales bastantes son inocentes. Y si eso fuera poco, el nivel de estrés que mostramos tiene mucho que ver con esa “jungla” casi sin ley.

Si usted no se preocupa por sí mismo, pero tiene hijos o pareja que manejen automóvil, dígame si cuando suena su teléfono, al poco de salir ellos y ver en pantalla que es el número de celular de su familiar, ¿no piensa que le pasó algo malo?

Usted podrá imaginar muchas formas más para resolver el problema aquí planteado: educación vial desde la escuela elemental, formación en el seno de la familia para respetar a los demás y sus derechos, etc. Desafortunadamente, aunque necesarias esas son medidas que tienen resultados de largo a muy largo plazo. Hoy tenemos un problema terrible, y debe ser resuelto rápido, para nuestro bien y el de nuestros semejantes.

Ante el panorama que hoy vemos yo le diría que no solo es conveniente que las fotomultas existan, ojalá se extendiera a una multitud de dispositivos de registro e identificación de infracciones, este es, literalmente, un asunto de vida o muerte.

Si conducimos bien y con prudencia, nuestra vida y salud física y mental, así como la de nuestros seres queridos y de todos los demás, serían mucho mejores. Las fotomultas, y otras medidas semejantes, pueden acercarnos a ese objetivo.

Saúl Hiram Souto Fuentes

Es Licenciado en Filosofía, Maestro en Bibliotecología y Doctor en Educación. Fue bibliotecario por 34 años y director de bibliotecas durante 21, dirigió las Bibliotecas de la Universidad de Monterrey, y del Tec de Monterrey, en Querétaro, fue maestro y Coordinador de la Licenciatura en Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL; es Coach Ontológico por CoCrear Internacional.

2 comentarios en “¿Deben existir las fotomultas?

  1. Saúl, totalmente de acuerdo contigo, deben de existir mas opciones para multar y no solo por alta velocidad, si no también por no respetar ALTOS, al peatón, pasarse la luz roja, pisar las rayas amarillas, transitar por carriles prohibidos, ir detrás de la ambulancia, etc, etc.

    saludos!

Deja un comentario