Con el agua hasta el cuello

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Podemos encender el clima cuando sube la temperatura, ir en un auto climatizado a un destino que también contará con enfriamiento; también tenemos comida artificial en cada esquina y a domicilio, todo esto nos permite estudiar, trabajar, divertirnos. Suena bien, solo que hay un pequeño detalle: nuestro estilo de vida causa un impacto negativo en todo el planeta.

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En lo que va del 2019 se han roto varios récords en la temperatura global, siendo junio y julio los meses más cálidos jamás registrados. Tenemos noches tropicales en Noruega y en Finlandia con más de 20 grados centígrados, glaciares convirtiéndose en ríos, corales muriendo en el mar y esto apenas comienza.

A pesar de lo alarmante que son estos informes, pareciera algo ajeno a nuestra realidad, hemos aprendido a vivir desconectados de la naturaleza, de los ecosistemas que nos rodean. Podemos encender el clima cuando sube la temperatura, ir en un auto climatizado a un destino que también contará con enfriamiento; también tenemos comida artificial en cada esquina y a domicilio, todo esto nos permite estudiar, trabajar, divertirnos. Suena bien, solo que hay un pequeño detalle: nuestro estilo de vida causa un impacto negativo en todo el planeta.

Con el uso de combustibles fósiles, la deforestación, la ganadería industrial, entre otras causas, generamos tanto calor que hemos alterado el ciclo natural del carbono y la química de los océanos. La temperatura media global ha aumentado dramáticamente y se esperan fenómenos naturales más intensos.

Por motivos de climas extremos, se espera que en los próximos años muchas personas se vean obligadas a migrar. Cuando se habla de acciones para mitigar el cambio climático, es necesario encontrar y desarrollar soluciones locales en conjunto. Para ello es necesario volver a ser aquella tribu que unida logró ir sorteando todos los desafíos hasta llegar a este punto de la evolución humana. Se necesita cooperación y cambios radicales en nuestra vida diaria.

Hacen tanto daño aquellos que niegan la evidencia científica, como los que son catastróficos y hablan de un apocalipsis. Es necesario informarnos más e involucrarnos en la conservación y restauración de los ecosistemas planetarios, asegurarnos de un manejo integral del agua, entre otras acciones.

En el 2006 se inició una campaña europea llamada “tú controlas el cambio” la cual se enfoca en sensibilizar a los ciudadanos, en especial a los estudiantes. Realizan películas animadas, brindan herramientas electrónicas, materiales como calculadora de carbono, editan folletos, organizan concursos, entre otras medidas. Recientemente el movimiento de jóvenes por el clima cobró fuerza cuando la activista sueca de 16 años Greta Thunberg comenzó a faltar a clases para manifestarse afuera del parlamento, es parte de una nueva generación que busca que se tome en serio el tema del cambio climático que enfrentamos y que no está dispuesta a dejar pasar el tiempo sin hacer nada al respecto.

Los acuerdos internacionales como el protocolo de Kioto que vence en el año 2020 están muy lejos de cumplir con sus objetivos. Los tiempos se acortan y los políticos seguirán retrasando sus compromisos hasta que estemos con el agua hasta el cuello. Cuando gobiernas para cuidar los intereses de las empresas multinacionales por encima de las personas, se entienden estos resultados.

 ¿Cómo podemos adaptarnos y estar a la altura de nuestro tiempo? No podemos controlar el clima, pero podemos entender, que la suma de nuestras decisiones individuales tiene un impacto en todo el planeta. 

Sí podemos controlar nuestras vidas, por ejemplo, elegir gobiernos que trabajen por un modelo sustentable de ciudad, entre amigos y vecinos crear huertos e invernaderos para producir hortalizas y frutos sin pesticidas, saludables, compartir el auto, crear ciclopistas y banquetas arboladas, enfriar y calentar nuestros hogares sin equipos, a través del diseño y los materiales utilizados. Más techos verdes, moda sustentable, trueque, son medidas de adaptación para corregir el rumbo.

Tenemos la información, tenemos la tecnología, tenemos las ganas, solo falta unir los hilos y accionar. 

Ireri Palacios

Siento que la vida es un viaje, una búsqueda y la escritura un medio para conocerme. Amo este planeta y su soberbia Naturaleza, me dedico actualmente a la cocina vegana y a dar talleres sobre alimentación saludable. Pienso que la familia es lo más hermoso que tenemos.