Comité ecológico interescolar: de la queja a la acción

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Un grupo de madres de familia decidió hace dos años levantar la voz, exigir soluciones y, sobre todo, pasar de la simple queja a la acción. Se trata del Cómite Ecológico Interescolar, que nace de la observación de problemas de salud respiratorios y de alergias en sus propios hijos -algunos de ellos parte de #YoRespiroMty- y del deseo de hacer algo al respecto. 

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El llamado a los adultos por parte de los niños del movimiento #YoRespiroMty es inapelable: “…al ver nuestra ciudad contaminada podemos darnos cuenta de que ustedes no cumplen con lo que nos piden. Ustedes deberían ser un ejemplo para nosotros.” 

El problema de contaminación del aire del área metropolitana de Monterrey es una realidad innegable; conocer los datos duros y las enfermedades que acarrea resulta abrumador, conduce a resignarnos y sentir que poco podemos hacer al respecto como ciudadanos comunes. 

Sin embargo, un grupo de madres de familia decidió hace dos años levantar la voz, exigir soluciones y, sobre todo, pasar de la simple queja a la acción. Se trata del Cómite Ecológico Interescolar, que nace de la observación de problemas de salud respiratorios y de alergias en sus propios hijos -algunos de ellos parte de #YoRespiroMty- y del deseo de hacer algo al respecto. 

En sus inicios, otorgaron su respaldo al Plan de Movilidad Escolar del municipio de San Pedro, para lo cual difundieron la necesidad y los beneficios de hacer carpool -compartir vehículo para llegar y salir de la escuela por al menos 3 niños-. En mayo de 2018 encabezaron el movimiento #Votoxairelimpio dentro del cual candidatos a diputados federales y locales, a senadores y a alcaldes firmaron compromisos concretos relativos a la calidad del aire y con esa base se abocan incansablemente a dar seguimiento a esos compromisos, agrupando ya a madres y directivos de 35 colegios de la localidad.

Su impacto empieza a trascender, solicitaron a la Secretaría de Desarrollo Sustentable la creación de la aplicación “Mi Escuela Respira” que se encuentra en fase piloto y mide la calidad del aire con base en ICARS y no IMECAS, por ser el primero un indicador que proporciona datos más confiables que el segundo sobre el estado actual del aire, al considerar los datos de las últimas 12 horas dando preponderancia a las últimas 2 -no así las últimas 24 horas sin distinguir las más recientes-; aplicación con base en la cual más de 30 colegios toman decisiones para la realización de actividades al aire libre como recreo y actividades deportivas. En concordancia con ello acordó con las Ligas Deportivas de la comunidad la suspensión de partidos cuando la calidad del aire no sea adecuada. 

Comparten buenas prácticas ecológicas y sustentables entre los colegios participantes en un ambiente colaborativo, se asesoran con expertos, investigan, se documentan, delimitan a qué nivel de gobierno -municipal, estatal o federal- compete cada facultad relacionada con sus objetivos, lo mismo acuden representando a la sociedad civil a paneles de calidad del aire o a reuniones con funcionarios de todo orden, como la realizada en la Comisión Reguladora de Energía (CRE) con relación con el cambio de la Norma Oficial Mexicana (NOM) que permita al área metropolitana la obtención de combustible de mejor calidad, gran parte de ello en coordinación con los ahora gobernantes o representantes populares que suscribieron #Votoxairelimpio.

Su ejemplo arrastra, prueba de ello es la participación de sus hijos en la organización de la marcha #YoRespiroMty realizada el pasado 10 de marzo en el centro de Monterrey, a la que acudieron cerca de 3 mil personas exigiendo aire limpio, cuya difusión y logística apoyaron. 

Hablan como expertas de cambio climático, de micras en el aire, de facultades legales, de socializar hábitos, de logística a gran escala y sin embargo, no puedo dejar de pensar que son ciudadanas comunes, como cualquiera que está leyendo esto, ciudadanas que a pesar de tener trabajos, hogares, hijos y demás responsabilidades que atender, decidieron hacer tiempo en sus caóticas agendas para ser propositivas, para fijar objetivos claros y darles seguimiento, para atender un sinfín de eventos a todas horas y en todas partes, relevándose, apoyándose, haciendo comunidad. 

Su organización me inspira esperanza pues son un ejemplo palpable de cómo la sociedad civil puede lograr avances en coordinación con instituciones y gobernantes para un bien común. Al conocerlas y escucharlas recientemente no pude más que sumarme a su comité. Si ellas pueden todos podemos hacer algo. Como dijeron sus propios hijos en la marcha en que exigieron aire limpio: “Todos somos parte del problema y todos somos parte de la solución”.  

Daniela Méndez

Abogada. Feminista. Sueño con un mundo donde la desigualdad de género se haya convertido en una anécdota histórica, increíble e inaudita para las niñas.