La libertad de no manejar

Cuando tuve la edad reglamentaria para manejar, recibí por parte de mis papás un coche para mí sola, un Máxima con interiores de piel, cinturón de seguridad automático, teléfono en el tapasol del conductor… el mejor regalo que hubiera podido recibir, pensé, y a partir de éste hubo un desfile de coches hasta octubre 2014, … (Leer más)

35 grados celsius

En Monterrey, con una cubierta vegetal bajísima, la codicia de los negocios inmobiliarios y la nula regulación e interés de las autoridades se incrementa de manera notable el riesgo de morir lentamente en casa, cocinados por un calor húmedo o golpe de calor.