Vida y muerte

Nada te prepara para la muerte, nada te prepara para la vida, estamos como en una obra experimental de cero ensayos y total improvisación. Me viene a la mente una ocasión en la que a alguna de mis amigas de la secundaria se le ocurrió que visitáramos el anfiteatro de la Facultad de Medicina. Llegamos … (Leer más)

Valar Dohaeris

Tienes que verla, te va a gustar, es tipo medieval como el Señor de los Anillos, pero en otro universo, son varias familias y hay conflictos interesantes. Palabras más o palabras menos, fue lo que me respondió un amigo cuando le pregunté su opinión acerca de la ahora serie más exitosa de los últimos tiempos, … (Leer más)

Regalos del Nevado de Toluca

Muchos fines de semana de mi infancia y adolescencia los pasé en las montañas de Monterrey. A pesar de lamentarse alguna vez por haber tenido solo niñas y ningún varón, mi padre se esmeró en enseñarnos las técnicas del senderismo: pídele permiso a un pie, luego al otro, y así avanzas. Por el trabajo o … (Leer más)

¡Qué bonita es la mar!

¡Qué bonito haber tenido infancia en el mar!, me dijo un amigo después de haberle platicado de lo rico que comía cada que iba a Tampico. Desde que tengo memoria, solía pasar todos los veranos en casa de mis abuelos. Cada que iba, mi abuelita me consentía cocinándome mariscos frescos y bocoles. A mi abuelito … (Leer más)

Andrea, pequeña:

Te escribo desde tu futuro, no sabes cuánto me gustaría poner esta carta en la grieta que hay en la banqueta del patio de la casa en la que vives, donde a veces escondes papeles y pequeños tesoros, así la encontrarías y podrías leerla, pero mientras consigo una manera de hacértela llegar, quiero decirte algunas … (Leer más)

El niño Gabriel

Se llamará Gabriel. Nunca supe su nombre verdadero. Tampoco nunca me atreví a platicar con él. Siempre lo vi de lejos. En sus descansos. Todos los lunes sin falta, sentado en los estribos de su casa camión, comiéndose su merecida torta de frijoles después de la media jornada de trabajo.  Gabriel comía como comen los … (Leer más)

Una simple decisión

Por la mañana recibí una llamada en mi celular. Era ella, le urgía hablar conmigo en persona. Quedamos de vernos a las 5 de la tarde en Plaza Real. Noté en su voz una tranquilidad absoluta. Supuse que me diría cuánto me amaba y que fue un error haberse ido. Tal vez estaba arrepentida.  La … (Leer más)

La julieta de mi madre

A tu abuela le encantaban las matas, se sentía muy orgullosa de tener las diecisiete variedades de crotos y unas julietas hermosas en aquel pueblo seco donde vivíamos. A mis hermanas y a mí, nos tocaba, a cada una, sacar de la noria seis tinas de agua, para regar sus plantas. Por andar acarreando matas … (Leer más)