Amor y afecto

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El punto donde nunca coincidimos es cuándo debo ocupar o pensar en buscar ayuda por parte de un profesional para poder entender mejor a mis hijos.

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En el desarrollo de la película “Tenemos que hablar de Kevin” protagonizada por el actor Ezra Miller, se narra como un adolescente, residente de un suburbio en los Estados Unidos – podríamos decir que “normal”- comete una masacre en su escuela. Su madre, protagonizada por la actriz Tilda Swinton, nunca sabe los motivos por los cuales Kevin fue capaz de llegar a cometer tan horrendo crimen. Pero antes de querer analizar tan estupenda película, veamos nuestra realidad.

El pasado viernes 10 de enero un alumno de 11 años de un colegio particular de la ciudad de Torreón, Coahuila. Disparó por la mañana contra sus compañeros y maestros, para luego privarse de la vida. Los titulares de la mayoría de los medios fueron “Dispara alumno en Torreón, mata a maestra y se suicida”. Reacciones y declaraciones hubo en cascada, de todo tipo y de toda índole. El amarillismo vende y vende muy bien.

Creo que las declaraciones más desafortunadas fueron por parte del gobernador de ese estado: Los hechos lamentables en primer término arrojan un perfil psicológico específico del menor, el cual dentro de indagatorias tendrá que ser resuelto, pero al parecer el niño fue influenciado por un juego o videojuego que se llama “Natural Selection”. Así lo dijo en conferencia horas después del acontecimiento. Los hechos son lamentables, pero más sus declaraciones apresuradas.

Pudiéramos enumerar todo lo que circuló en las redes sociales acerca de la noticia en cuestión en los días subsecuentes, pero creo no tendría fin la lista de comentarios y opiniones de conocidos y desconocidos en general.

El domingo 12 de enero, el Dr. Jesús Amaya en su columna Familia 21, titulada ese día: Por qué los niños matan, nos platica y expone diferentes motivos del comportamiento de los niños y adolescentes. Me quedo pensando en la parte que dice: una nueva generación de niños con poca sensibilidad y con trastornos de salud mental como impulsividad, depresión, ansiedad, poca empatía, pensamientos suicidas, soledad, tristeza, adicción a la tecnología, déficit de sueño y baja tolerancia a las frustraciones. Todo eso lo dice un experto, y los padres ¿qué estamos haciendo en consecuencia? ¿Seguimos en la comodidad de ser solo proveedores?

La verdad, cada entorno es muy diferente, por más similitudes que haya cuando ocurren este tipo de acontecimientos trágicos. Los niveles socioculturales y socioeconómicos varían de una ciudad a otra, de un país a otro.

Tratemos de entender lo que opinan los jóvenes, cuál es su sentir en este tipo de situaciones. Porque siempre he pensado que la comunicación es esencialmente empatía: cuando una persona escucha verdaderamente a otra se sintonizan sus ondas cerebrales; no solo se transmiten palabras, se transmiten estados mentales y emociones. ¿Y es esto lo que estamos haciendo con nuestros hijos? No lo sé, tal vez habría que preguntárselos.

Algunos padres pensamos erróneamente que la educación y la instrucción académica son lo mismo. Tal vez el lector está pensando en las frases conocidas “la educación se mama”. “La educación se da en la casa, con los valores de nuestros padres y abuelos”. El punto donde nunca coincidimos es cuándo debo ocupar o pensar en buscar ayuda por parte de un profesional para poder entender mejor a mis hijos.

El amor y el afecto que les debemos mostrar a diario es esencial en su desarrollo, sin caer en el consentimiento desmedido, pero si es muy importante hacerlos sentir que tienen nuestra confianza total y absoluta.

Volviendo a la película, al final, cuando la madre trata de hablar con su hijo, el único momento de intercambio de empatía es cuando Kevin le responde a la pregunta motriz de la película: ¿por qué lo hiciste?, contestando éste: creía que lo sabía, pero ya no lo sé… al sentir la cercanía con la madre, los motivos ya no importan.

Miguel Angel Pinal

Mi esposa dice de mí que soy alegre, alborotador, divertido, soñador, trabajador, excelente conversador, buen hijo, excelente esposo y padre... y yo digo que soy respetuoso de las formas y los fondos, seguidor de la política nacional desde niño. Padre, esposo, amigo. De oficio, constructor.