¡Alexa Moreno rocks!

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La primera mexicana en lograr una medalla en dicho certamen, de ahora en adelante, la recordaremos como tal. 

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Cuando era niña tenía una libreta cuya portada tenía la fotografía de Nadia Comăneci en la barra. Era una libreta Scribe, común y corriente, pero era mi bien más preciado en ese momento. Tengo muy presente que me la regaló mi papá y no quería usar ninguna página para que no se gastara. La conservé durante años. Mi papá se aseguró de que entendiera y nunca olvidase, que Nadia Comăneci, fue la primera gimnasta en la historia (entre categorías femenina y masculina) que obtuvo una calificación perfecta de diez puntos. En fin, que para mí la libreta tenía un significado mucho más profundo: una mujer atleta que había hecho historia. 

A partir de entonces, cada vez que se celebraban las Olimpiadas o veía las noticias respecto al Mundial de Gimnasia, me preguntaba con mucha ilusión, cuándo figuraría una gimnasta mexicana con una medalla. Esto fue lo que hizo Alexa Moreno. Cuando vi la noticia, pensé, “Lo lograste Alexa. Hiciste historia”. Me molestan algunos artículos que sugieren que Alexa se validó con una medalla. No, Alexa no necesitaba validarse con ninguna medalla ni con triunfo alguno. Su esfuerzo la llevó a lograr la medalla. En las competencias, normalmente, ganan los mejores. 

También recordé los comentarios tan desagradables acerca de la atleta y que hice todo el esfuerzo por ignorar, a veces sin lograrlo, durante las Olimpiadas en 2016. Me frustraba que a pesar de todo lo que puede hacer una gimnasta, lo más relevante sea su aspecto físico. He escuchado que la primera referencia para describir a una atleta, empresaria, chef, científicas, ¡incluso a ganadoras de Premios Nobel! sea, “está gorda” o “está fea”.  ¿Realmente después de años de esfuerzo y sacrificio, en cualquier rama que las mujeres deseemos destacar, lo más importante siga siendo estar bonita? Es francamente ridículo.

Resulta que la gimnasia es el deporte más difícil del mundo. Por ejemplo, analicemos brevemente la prueba de salto de caballo. La gimnasta tiene que correr y tomar una velocidad de aproximadamente 25 kilómetros por hora, para después tomar un impulso a medida que se acerca al aparato, rebotar en el trampolín con sus piernas y con sus manos saltar sobre él, y con su propia altura puede llegar a saltar 3 metros en el aire, para después girar hasta 900 grados en menos de un segundo, y caer de pie, de forma vertical llevando la velocidad inicial a cero. 

Alexa ha entrenado desde que tiene 3 años de edad, 6 días a la semana, siete horas al día. Se requiere una enorme disciplina, ambición y dedicación para, no solo llegar a las Olimpiadas como ella lo hizo en 2016, sino convertirse en la primera gimnasta mexicana en conquistar una medalla de bronce en la prueba de salto de caballo en el Mundial de Gimnasia de 2018. La primera mexicana en lograr una medalla en dicho certamen, de ahora en adelante, la recordaremos como tal. 

El trabajo de Alexa nos dice que es una atleta de clase mundial, que compartió el podio con Simon Biles quien, a sus 21 años,  ha sido cuatro veces campeona del mundo, es la gimnasta más condecorada de la historia y quien participó en este mundial de gimnasia a pesar de tener dolores provocados por una piedra en el riñón, una leyenda en sí misma (¡incluso es la autora de un salto que lleva su nombre!). Me alegra profundamente que Alexa tenga la fortaleza para ignorar los comentarios tan hirientes y superficiales y demostrar que lo importante es el talento.

Espero que reconozcamos que, con tanto esfuerzo y sacrificio, ejecutando los saltos a caballo de esa forma tan precisa y, en mi opinión, casi sobrehumana, Alexa es una super hero.  Es una atleta profesional increíble. Tiene mi respeto y admiración porque ha hecho historia.  Seguramente alguna niña tendrá en su cuaderno la imagen de Alexa como la primera medallista mexicana en un Mundial de Gimnasia y la inspirará.

Carolina Carlos

Vivo en Monterrey y normalmente tengo opiniones poco populares.