¿Adiós a los combustibles fósiles?

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En la última década han evolucionado diversas tecnologías que tenderían a sustituir a los combustibles fósiles, presagiando que en algunos años todos estaremos manejando un vehículo eléctrico o consumiendo energías limpias, un deleite para aquellos ambientalistas que señalan como una concepción arcaica o retrógrada seguir pensando en combustibles fósiles. Pero, ¿qué tan cerca o lejos estamos de ese escenario?

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A pesar del avance vertiginoso en la ciencia y tecnología, una de las industrias que se han mantenido vigentes por más de un siglo, y sin grandes cambios en su esencia, es el de los combustibles fósiles. Su auge a principios del siglo pasado y permanencia a pesar de lo que significa en términos de contaminación, y a la vez no renovable, es quizás porque sus sustitutos aún distan de igualar su capacidad o costo hasta ahora.

En la última década han evolucionado diversas tecnologías que tenderían a sustituir a los combustibles fósiles, presagiando que en algunos años todos estaremos manejando un vehículo eléctrico o consumiendo energías limpias, un deleite para aquellos ambientalistas que señalan como una concepción arcaica o retrógrada seguir pensando en combustibles fósiles. Pero, ¿qué tan cerca o lejos estamos de ese escenario?

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (EIA) el consumo mundial de energía por su origen representa en un 10 por ciento al carbón, un 40 por ciento al petróleo, 15 por ciento al gas natural, 10 por ciento a biocombustibles y desechos y un 19 por ciento electricidad, y de ese, su fuente de generación es en un 38 por ciento de carbón, 23 por ciento de gas natural, 4 por ciento de petrolero, 10 por ciento nuclear y 24 por ciento fuentes renovables.   

Un 65 por ciento del petróleo es utilizado en el transporte, por lo cual suena lógico pensar que un gran cambio estaría en pasar del uso de vehículos a gasolina por aquellos eléctricos.   Los esfuerzos en este sentido no son recientes. A mediados de los años 90 ya existían comercialmente los vehículos eléctricos. En un esfuerzo de General Motors junto con el gobierno de California lanzaron a un costo subsidiado el EV1, iniciativa que fracasó. Siguió Toyota en 1998 y así sucesivamente se avanzó poco. En los últimos años tomaron auge los vehículos eléctricos, gracias a nuevas tecnologías, menores costos y emprendimientos atractivos como Tesla, que lanzó su primer vehículo en 2008.

Lo cierto es que los vehículos eléctricos son aún costosos, limitados en su autonomía y tienen restricciones de tiempo y facilidad para su recarga, reduciendo a unos pocos el poseer uno, y parece más un “esnobismo” por el momento. Algunos dirán que se debe tomar el ejemplo de Noruega, país avanzado y rico, en el que en la actualidad el 49 por ciento de los vehículos vendidos son eléctricos y tiene la tasa más alta del mundo de este tipo de automóviles por cada mil habitantes: 55.9, pero un país de 5 millones de habitantes no figura en el plano mundial. 

Hoy, a pesar de haber crecido en 75 por ciento la venta de vehículos eléctricos en el último año, estos representan alrededor del 2 por ciento de los vendidos en 2018 a nivel mundial, una relación de 0.7 vehículos por cada mil habitantes, o 0.4 por ciento de las personas que se transportan lo hacen en uno eléctrico. El dato es menos alentador si consideramos que existen mil 322 millones de vehículos en el mundo, de los cuales 5 millones son eléctricos, es decir el 0.37 por ciento. Se estima que el 99 por ciento de la energía utilizada en el transporte proviene de fósiles, y sólo el 1 por ciento corresponde a electricidad. 

Proyecciones vaticinan que  la producción mundial de petróleo seguirá creciendo en las dos próximas décadas. Hoy Estados Unidos es el líder mundial en producción de petróleo con 12 millones de barriles por día y se proyecta incremente a 13 millones en 2020. 

Sin duda un ambiente más limpio y auto sustentable es deseable, pero por las razones que sean; tecnológicas, geopolíticas, económicas, etcétera, el uso de combustibles fósiles está más presente que nunca, y pensar que en 10 o 15 años la matriz energética de este planeta será ecológica, me remonta a los años 80, cuando de niño hojeaba Mecánica Popular, en donde auguraban que en el año 2000 los vehículos volarían y se conducirán de forma autónoma por computadoras.  

Roy Lavcevic

Economista con maestría en finanzas. Los números y la información económica es parte de mí día a día, por gusto y por profesión; en esta era digital saturada de información, hay que saber discernir. El análisis con datos y estadísticas nos ofrece un soporte para una opinión con mayor fundamento.