35 grados celsius

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En Monterrey, con una cubierta vegetal bajísima, la codicia de los negocios inmobiliarios y la nula regulación e interés de las autoridades se incrementa de manera notable el riesgo de morir lentamente en casa, cocinados por un calor húmedo o golpe de calor.

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Una persona en su cama, durmiendo a 35 °C con una humedad de 100 por ciento, sufre la tortura de cocinarse lentamente. Esta temperatura húmeda le impide refrescarse con el sudor o con el viento, rápidamente sus órganos empiezan a fallar,  el corazón late furiosamente y finalmente sucumbe. El diagnóstico médico: paro cardiaco; la causa real: golpe de calor. Este calor mata a soldados, atletas, a todos.

Los golpes de calor han causado miles de fatalidades en Rusia (55,736 en 2010), Europa (66,720 en 2003), entre otros.

En Monterrey, con una cubierta vegetal bajísima, la codicia de los negocios inmobiliarios y la nula regulación e interés de las autoridades se incrementa de manera notable el riesgo de morir lentamente en casa, cocinados por un calor húmedo o golpe de calor.

Se asumía que los humanos nos podríamos adaptar a cualquier posible calentamiento como consecuencia del cambio climático, pero estudios publicados en la Academia de Ciencias de Estados Unidos de América (EUA), han determinado este límite superior de adaptación es de 35°C con 100 por ciento de humedad relativa, es decir 35°C* a temperatura de bulbo húmedo. Este dato, representado a partir de este momento en esta columna con un asterisco, se puede medir con un termómetro de mercurio envuelto en un paño de algodón empapado en agua para medir la temperatura húmeda del aire.

Cualquier exceso de 35°C* por períodos prolongados induce hipertermia en humanos y otros mamíferos, ya que es imposible la disipación del calor metabólico. En estas condiciones ningún ser humano soporta más de 6 horas con vida.

Se considera que un tercio de la población mundial está expuesta actualmente a condiciones climáticas con golpes de calor fatales, y esto puede incrementarse debido al aumento de la temperatura a nivel mundial por el calentamiento global.

Los límites inferiores considerados por el Servicio Nacional del Clima de EUA, para temperatura considerando la humedad son: 32 °C* peligro extremo, 30 °C* peligro, 27.8 °C* precaución extrema y 26.7 °C* precaución.

Una temperatura típica alta en Monterrey de 40 °C con un 20° de humedad corresponde a  22 °C*. El público en general da mucha importancia a las temperaturas altas, pero pocos conocen que una temperatura de unos 30 °C con alta humedad es mucho más peligrosa.

Monterrey está expuesta a los golpes de calor por su ubicación geográfica y es difícil saber si han ocurrido fatalidades relacionadas con los golpes de calor, debido a la falta en el país de información estadística confiable, incluso para problemas más mediatizados como fatalidades por cáncer o diabetes.

Encontramos que la mayor temperatura registrada en Monterrey desde 2014 hasta octubre del 2017 corresponde a 27.2 °C* llegando casi al límite para notificar “precaución extrema”. Esta situación se presentó el 27 de mayo de 2017 a las 9 p.m. con datos oficiales de 33.6 °C y humedad relativa de 61%. Ese día las temperaturas húmedas rondaron entre los 24.4 y     27.2 °C*.

La zona metropolitana de Monterrey y el país en general debe prepararse para el fenómeno de golpes de calor, donde los más afectados son los ancianos y los niños. Un corte general del suministro eléctrico como el que tuvimos en México hace poco, agravaría de manera considerable esta situación.

Acciones contra el cambio climático incluyen actividades simultáneas de mitigación y adaptación de manera individual, comunitaria y política.

En el aspecto de adaptación, las acciones recomendadas a nivel individual para prevenir los golpes de calor son: verificar el aislamiento térmico en nuestras casas, ver si son eficientes en energía, si tienen un techo blanco o pudieran tener un techo ecológico, si hay árboles de sombra en nuestras vecindades, pero también debemos extender estas acciones a la comunidad y a la política.

En las ciudades se presenta el fenómeno de islas calóricas o de acumulación de calor debido a la cubierta de cemento, asfalto y la ausencia de vegetación. Monterrey sufre de manera considerable este fenómeno por la indiferencia de su población y autoridades.

De manera individual y comunitaria debemos prepararnos y actuar de manera inmediata para no morir con la tortura de ser cocinados en nuestra casa a 35 grados Celsius.

Sergio Garza Ayala

Desarrollo software e imparto cursos de riesgos industriales, me gusta la ciencia y viajar a sitios donde se pueda apreciar la magnificencia de la naturaleza, cultivo orquídeas, cactus y plantas raras, evalúo cursos en línea de Coursera y en ocasiones escribo.